¿Existen las profecías en los sueños?

Aunque las profecías hayan acabado hace mucho tiempo, la “sombra” de la profecía todavía es accesible, especialmente en nuestros sueños. Casi todos en algún punto, sueñan eventos que luego suceden. Estas ocurrencias nos llenan de asombro y admiración. Y no solo sucede en nuestros sueños. Muchas veces pensamos en alguien, y casi espontáneamente esta persona llama minutos más tarde, o pensamos en alguien que no habíamos pensado por años y cuando volvemos a casa encontramos una carta o un e-mail de él. Estos misteriosos eventos nos dan una sensación de que hay mucho más en la vida que lo que el ojo puede ver.

Parecido a los sueños, que trascienden el tiempo, la profecía implica futuro mostrado en el presente. Sabemos cómo ambos, el pasado y el futuro existen en el presente. Cuando Di-s revela eventos futuros a los profetas, el profeta está vislumbrando el futuro (o un posible futuro) en el presente. La mayoría del tiempo, el alma se mantiene sostenida por la “gravedad” del cuerpo y de las influencias terrenales. Pero en ocasiones, cuando consigue escaparse de las barreras materiales, ya sea consciente o inconscientemente, el alma puede acceder a una matriz en donde todas las dimensiones están presentes. Vimos cómo todos los sueños de la Biblia son mensajes de Di-s. A veces el mensaje es bastante claro y ambiguo, mientras otras, la información se encuentra codificada en alegorías y símbolos. Sólo Moisés se comunicaba con Di-s “cara a cara”, todos los otros profetas recibían sus profecías en visiones y sueños. Para los profetas, estos mensajes eran más que nada un sueño que debía ser interpretado. Aquellos profetas que tuvieron éxito en desarrollar sus poderes de la imaginación y del intelecto adecuadamente, pudieron ser capaces de interpretar correctamente y signos y símbolos.

En el primer capítulo del libro de Jeremías, Di-s le informa a Jeremías que él ha sido elegido para ser el profeta de las naciones. Como muchos otros líderes judíos, Jeremías se considera inadecuado para la tarea. En un hermoso intercambio, Di-s le enseña a Jeremías el secreto de interpretar las profecías:
“La voz de Di-s vino hacia mi, diciendo “¿Qué es lo que ves, Jeremías?” dijo, “Veo la rama de un árbol de almendras”. Dijo entonces Di-s, “Has visto bien; porque he de apresurar mi palabra para realizarlo”.
La palabra de Di-s vino a mi una segunda vez, diciendo, “¿Qué es lo que ves?”, y yo dije: “Veo una olla hirviendo y su pico apuntando hacia el norte”, me dijo entonces Di-s, “Desde el norte el mal irrumpirá sobre todos los habitantes de la tierra”
(Jeremías 1-11-14)

Este intercambio nos enseña que Jeremías estaba de hecho apto para recibir las imágenes que Di-s le estaba mandando y Di-s le enseñaba cómo interpretar los símbolos. En el primer caso, la alusión es bastante sutil. La palabra hebrea para almendra es, “shaked”, que comparte la misma raíz que la palabra “acelerar”, y de hecho la almendra recibe este nombre por ser el primer árbol frutal que florece en Israel cada primavera. La interpretación de la imagen mostrada a Jeremías estaba basada en un profundo entendimiento del lenguaje hebreo y su rol como conducto para una asociación simbólica.

Hay una gran parte del Talmud que habla sobre cómo las interpretaciones de los sueños giran alrededor de explicaciones sobre el significado de objetos específicos, lugares, personajes, palabras y libros que son vistos en el sueño. En esta lista hay muchos ejemplos de símbolos que son interpretados de acuerdo a sus nombres hebreos, como en el caso de Jeremías y el almendro.No importa qué tan universal el símbolo sea, cada individuo puede tener un sentimiento diferente hacia él. Sin embargo, los Sabios querían impartir la idea de que ciertos símbolos vistos en sueños tienen una connotación universal. Alrededor de 1500 años luego de que este concepto fuera codificado en el Talmud, la psicología moderna comenzó a desarrollar esta misma idea.

Rabí Iojanán enseñó que hay tres tipos de sueños que se cumplen: el sueño visto temprano por la mañana, un sueño que el amigo de uno tuvo con él, y un sueño que es interpretado dentro del sueño (Berajot, 55b). El Maharshá explica que el sueño soñado temprano por la mañana, es menos probable que sea producto de la mente repitiendo los eventos sucedidos durante el día, ya que esas imágenes ya fueron procesadas en los sueños soñados temprano por la noche. Un sueño sobre otra persona también es menos probable que se producto del pensamiento de uno, ya que la persona piensa más en sí mismo que en otro.
Otros Sabios agregaron que un sueño que se repite, también es probable que se cumpla. Esto está basado en la declaración de Iosef al Faraón que la razón por la cual soñó dos sueños muy similares en una misma noche era porque Di-s le estaba mandando un signo de que estaba apurado por hacerlos realidad (Génesis 41:32).

Otra enseñanza de Rabí Iojanán muy significativa para entender las profecías de hoy en día: Él declara: “Si uno se levanta y emerge un versículo de la Torá en su boca, ésta es una profecía secundaria” (Berajot 55b). Esta declaración corresponde a la idea de que los sueños son una sexagésima parte de profecía, y de que las profecías secundarias todavía existen, mucho después de la era de los profetas.

Extraído de “The Mystical Meaning of Dreams” de Avraham Arieh Trugman.

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