El día del amor

24000 ALUMNOS DE RABÍ AKIVA FALLECIERON, EN LA ÉPOCA POSTERIOR A LA DESTRUCCIÓN DEL SEGUNDO TEMPLO, DURANTE LOS DÍAS DE SEFIRAT HAOMER (LOS 49 DÍAS QUE CONTAMOS DESDE EL SEGUNDO DÍA DE PESA! HASTA SHAVUOT) A CAUSA DE UNA EPIDEMIA, YA QUE NO SE RESPETABAN MUTUAMENTE DE ACUERDO A SU ALTÍSIMO NIVEL ESPIRITUAL. EL DÍA DE LAG BAOMER (33 DE LA CUENTA DEL OMER) SE DETUVO LA EPIDEMIA. POR ESO ES UN DÍA DE PROFUNDA ALEGRÍA Y REFLEXIÓN ACERCA DE NUESTRA RELACIÓN Y AMOR AL PRÓJIMO.

¿QUÉ ES EL AMOR?
El amor, pese a ser una de nuestras palabras Ernas usadas, sigue siendo un enigma. Es posible que se haya escrito mas sobre el amor que sobre cualquier otro tema, y aun así sigue siendo intangible. Sabemos que el amor es una parte integral de la vida humana, que lo necesitamos para nuestro bienestar, pero no parece haber un modo garantizado de hallarlo. ¿Qué es entonces el amor?
El amor es el componente singular más necesario en la vida humana. Es a la vez dar y recibir; nos permite experimentar a otra persona y permite que esa persona nos experimente a nosotros. El amor es el origen y el fundamento de toda interacción humana. Para vivir una vida plena de sentido, debemos aprender más sobre el amor y cómo introducirlo en nuestras vidas.

Pero si el amor es sólo una necesidad más como la comida o el agua, ¿por qué es tan fugitivo? ¿Por qué a tanta gente se le hace tan difícil alcanzar el amor? Y cuando lo hallamos, no es fácil ejercerlo; siempre viene acompañado de alguna medida de dolor y frustración. Podemos tener éxito en amar por un tiempo, pero cuando fallamos, el dolor es intenso.
Amor genuino se parece poco al amor sobre en el que leemos en las novelas u oímos en las canciones. El amor verdadero es trascendencia, equivale a unir nuestras personas físicas a Di-s, en consecuencia, a todo lo que nos rodea. Con demasiada frecuencia tenemos una concepción egoísta del amor, como algo que queremos y necesitamos; pero el verdadero amor, al ser parte integral de nuestra relación con Di-s es altruista.

Uno de nuestros principios más fundamentales es, tal como lo expresó Rabí Akiva; “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. ¿Pero cómo puede ser posible esto? ¿Acaso no nos amamos más de lo que podríamos amar a cualquier otra cosa? La respuesta está en el hecho de que el verdadero amor altruista no surge del cuerpo sino del alma. El amor es la predominancia del espíritu sobre la materia. Según la definición de materialismo, dos objetos no pueden ocupar el mismo espacio simultáneamente. Pero el alma trasciende el tiempo y el espacio, y también trasciende el narcisismo, haciendo posible que nos compartamos realmente con otra persona.

El sabio Hilel dice: “No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti. Esta es toda la Tora, y el resto es comentario. El propósito de la sabiduría de Di-s uno: enseñarnos cómo amar, trascender nuestros límites materiales y llegar a un lugar más espiritual. Ese viaje sólo se hace con el alma, y el amor es el idioma que debemos aprender para hablar en el camino. El amor es un modo de hablar con Di-s. Cuando miramos a los ojos de alguien y lo amamos, estamos trascendiendo el mundo físico y conectándonos con Di-s.

De modo que el amor es mucho más que tratar a otra persona con compasión. Va más allá del intercambio de sentimientos de ternura. Es mucho más que hacer a otros sólo lo que nos haríamos a nosotros mismos. El amor es un acto Divino, el modo más puro de alimentar el alma de otra persona tanto como la nuestra.

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario