Es momento de pedirle al rey

Ha pasado otro año, y ya hemos arribado al mes de Elul, el mes de la Teshuvá (retorno) y la misericordia. Elul es definido desde una mirada profunda, en el libro de Rabí Shneur Zalman de Liadi, Likutei Torá. Allí compara a Di-s con un rey que sale al campo, permitiendo que quien lo desee pueda acercársele y pedirle lo que desea.
Normalmente es muy engorroso llegar al rey. Para lograrlo se debe poseer fuertes e influyentes contactos que le permitan ser recibido por el- monarca. Y mucho más complicado es lograr que desee satisfacer nuestros requerimientos. Pero ocasionalmente el rey sale a encontrarse con su pueblo, al campo llano. No lo rodean ministros ni edecanes, y todo el que lo desea puede aproximársele y solicitarle sus necesidades.
Rabí Shneur Zalman agrega que el rey recibe a todos con un rostro radiante y sonriente. No sólo escucha los pedidos, sino que los otorga con alegría. El pueblo sólo debe hacer una cosa: Ir hacia el rey. Aprovechar la maravillosa oportunidad de la cercanía al soberano.
Esto se refiere alegóricamente a Hashem. A lo largo de todo el año debemos cumplir con requisitos especiales para ‘llegar’ a Di-s. Pero no siempre logramos que nuestras Plegarias sean escuchadas, pues no estamos
lo suficientemente refinados y puros. Sólo los Tzadikim y quienes poseen almas muy elevadas tienen el mérito de estar cerca de Hashem. Pero en el mes de Elul, ‘el Rey sale al campo’. Los límites existentes a lo largo del año desaparecen. Cada individuo, por más simple que sea, es recibido por Él y puede volcar todos sus pedidos. Hashem nos recibe con alegría. Sólo debemos acercarnos a él.
No debemos esperar ver esta revelación de forma física, por supuesto. Pero nuestras almas captan a Di-s en ‘el campo’. En el corazón del iehudí, sea quien sea, se comporte como se comporte, se siente el despertar de los días de Elul. Este fenómeno nos otorga fuerzas asombrosas para lograr lo que nos parecía imposible. Muchas veces, cuando el judío desea corregir algunos detalles con respecto a su judaísmo, el instinto del mal trata de disuadirlo: “Ya has tratado otras veces y fracasaste”. El mes de Elul tiene la respuesta a ese argumento. Quizás en el pasado has fracasado, pero ahora posees fuerzas especiales, en este momento Di-s está a tu lado, muy, pero muy cerca, y Te ayudará a lograr tu cometido. Aprovechemos estos días para hallar la solución a todos nuestras dificultades, y por sobre todo, a la gran solución- la llegada del justo Mashíaj.

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