El Mes de Tevet

De acuerdo al Libro de la Creación, cada mes tiene una letra judía que se le asocia. El mes de Tevet, está asociado con la letra “Ain”, la 60º letra del Alef Bet, que tiene el valor numérico de 70.
La porción de la Torá que se lee en la sinagoga el primer Shabat de Tevet (este año 5762), incluye el capítulo 46 de Génesis, que menciona a las “setenta almas” que bajaron a Egipto. Ellos eran hijos y nietos de Iaakov. No es coincidencia pues, que este grupo fueran setenta, como sucede con muchos números en el judaísmo, el setenta tiene un significado especial.

Antes en Génesis, en el incidente de la Torre de Babel en el Capítulo 10, la Torá enumera setenta naciones que fueron nietos y bisnietos de Noaj. En las escrituras judías, éstas son conocidas en la historia como las naciones del mundo, indicando que comenzaron en la época de la Torre, y algo de aquellas mentalidades y personalidades de las setenta naciones originales son la raíz de todas las naciones del mundo de todas las épocas. Incluso su significado espiritual es transmitido a través de los años. Setenta, entonces, simboliza todo el espectro de la perspectiva humana.
Las setenta almas que descendieron a Egipto representan toda la nación judía, y la experiencia en Egipto sería grabada en la conciencia nacional para siempre. Lo que experimentaron ellos, todavía vive adentro de cada alma judía hoy. De forma similar, los sabios dicen que hay setenta maneras de ver la Torá, setenta formas de interpretar cada cosa.

En Números 11:16, vemos otro ejemplo de esto. Di-s le pidió a Moshe que reúna un grupo de setenta sabios para que formen parte del Gran Tribunal de Israel. Con setenta, esperamos que sus juicios incluyan todas las perspectivas posibles de la situación que se les presenta. Entre estos setenta, también estaba el requisito por lo menos por uno de los sabios entienda los setenta idiomas de las setenta naciones. En otras palabras, su fallo no debía ser transmitido por un traductor, sino directamente por los litigantes involucrados.

Esta Corte Suprema, conocida como Sanhedrin, fue asentada en el Templo de Jerusalém, y era llamada “ojos” de las personas. Con entendimiento, una persona puede ver el futuro. Una persona sabia también piensa la consecuencia potencial de un acto antes de hacerlo, como dice en Kohelet 2:14, “Un hombre sabio tiene los ojos en su cabeza”. Para cerrar el círculo, la palabra “ain” con la que empezamos a hablar, no solo es el nombre de la letra, sino que también significa “ojo”.

Tevet nos enfoca en el Templo desde dos ángulos. Primero, el fin de Januca celebra el regreso al Templo. Y segundo, el día de ayuno del 10 de este mes marca el sitio de Jerusalém. Estos son recordatorios muy opuestos de nuestra unidad nacional, y del Templo de Jerusalém. Para estar unidos como pueblo, tenemos que apreciar todas las diferentes perspectivas que hay entre nosotros. Para poder beneficiarnos de la Torá, debemos apreciar todas sus facetas. Cuando apreciamos cada faceta de la Torá, entonces nos conectamos con la fuente de todo el poder. Cuando apreciamos cada personalidad de nuestro pueblo, tenemos la bendición de Di-s de estar en paz en nuestra tierra con nuestro sagrado Templo de Jerusalém.

Por Daniel Stone

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