Dos formas de temor: Dos formas de arrepentimiento

En la porción de la Tora de Shoftím, la Tora describe cómo el pueblo judío debía prepararse para la guerra. Entre las cosas dichas a los guerreros potencíales estaba: “¿Hay algún hombre entre vosotros que tiene miedo o es temeroso? Que él vaya a casa antes de que su cobardía desmoralice a sus hermanos”.
Rashi, sobre las palabras “miedo o temeroso”, explica: “R. Akiva dice que esto debe ser entendido literalmente, es decir, que él no puede soportar el calor de la batalla y contemplar una espada extendida. Mientras tanto, Rabí losi HaGli-lí dice, que él está miedoso de sus pecados…”.
Todos los aspectos de la Tora son extremadamente precisos. Con lo dicho, las explicaciones de R. Akiva y R. Iosi están directamente relacionadas con el mes de Elul, el mes de arrepentimiento, ya que este pasaje es siempre leído en el primer Shabat del mes de Elul El Tur empieza las leyes de sonar el shofar durante el mes de Elul citando el versículo, “Di-s (Elokím) asciende por medio de la teruá; el S-ñor (Havaiá) por medio del sonido del shofar”. Él inmediatamente sigue diciendo: “Por lo tanto nuestros Sabios, sea su memoria bendición, han instituido que el shofar sea sonado… a lo largo del mes de Elul para alertar a los judíos al arrepentimiento…”.

Las palabras del Tur deben ser entendidas, pues el versículo que él cita se refiere al sonar del shofar en Rosh HaShaná y no durante el mes de Elul. Nosotros debemos, por lo tanto, decir que el arrepentimiento logrado por sonar el shofar durante el mes de Elul también encapsula – al menos en un estilo oculto – el nivel de arrepentimiento logrado por sonar el shofar en Rosh HaShaná.
Podemos entender esto con la siguiente explicación. Cuando Maimónides explica el significado de sonar el shofar en Rosh HaShaná – que connota el tema de arrepentimiento – él dice lo siguiente: “Esto significa decir: ‘Despertad, dormidos, de vuestro sueño, y adormecidos de vuestra modorra, escudriñad vuestras acciones; retornad en arrepentimiento, recordad a vuestro Creador… explorad vuestras almas…’”.

La fraseología de Maimónides necesita de una aclaración: “Recordad a vuestro Creador” y “explorad vuestras almas” son, después de todo, pasos preparatorios para el arrepentimiento; cuando un judío se recuerda a sí mismo que Di-s examina el estado espiritual de su alma, lo conduce al arrepentimiento. Siendo esto así, Maimónides debería haber El Tur empieza las leyes de sonar el shofar durante el mes de Elul citando el versículo, “Di-s (Elokím) asciende por medio de la teruá; el Señor (Havaiá) por medio del sonido del shofar”. Él inmediatamente sigue diciendo: “Por lo tanto nuestros Sabios, sea su memoria bendición, han instituido que el shofar sea sonado… a lo largo del mes de Elul para alertar a los judíos al arrepentimiento…”.
Las palabras del Tur deben ser entendidas, pues el versículo que él cita se refiere al sonar del shofar en Rosh HaShaná y no durante el mes de Elul.

Nosotros debemos, por lo tanto, decir que el arrepentimiento logrado por sonar el shofar durante el mes de Elul también encapsula – al menos en un estilo oculto – el nivel de arrepentimiento logrado por sonar el shofar en Rosh HaShaná.

Podemos entender esto con la siguiente explicación. Cuando Maimónides explica el significado de sonar el shofar en Rosh HaShaná – que connota el tema de arrepentimiento – él dice lo siguiente: “Esto significa decir: ‘Despertad, dormidos, de vuestro sueño, y adormecidos de vuestra modorra, escudriñad vuestras acciones; retornad en arrepentimiento, recordad a vuestro Creador… explorad vuestras almas…’”.
La fraseología de Maimónides necesita de una aclaración: “Recordad a vuestro Creador” y “explorad vuestras almas” son, después de todo, pasos preparatorios para el arrepentimiento; cuando un judío se recuerda a sí mismo que Di-s examina el estado espiritual de su alma, lo conduce al arrepentimiento. Siendo esto así, Maimónides debería haber El Tur empieza las leyes de sonar el shofar durante el mes de Elul citando el versículo, “Di-s (Elokím) asciende por medio de la teruá; el Señor (Havaiá) por medio del sonido del shofar”. Él inmediatamente sigue diciendo: “Por lo tanto nuestros Sabios, sea su memoria bendición, han instituido que el shofar sea sonado… a lo largo del mes de Elul para alertar a los judíos al arrepentimiento…”.

Las palabras del Tur deben ser entendidas, pues el versículo que él cita se refiere al sonar del shofar en Rosh HaShaná y no durante el mes de Elul. Nosotros debemos, por lo tanto, decir que el arrepentimiento logrado por sonar el shofar durante el mes de Elul también encapsula – al menos en un estilo oculto – el nivel de arrepentimiento logrado por sonar el shofar en Rosh HaShaná.
Podemos entender esto con la siguiente explicación. Cuando Maimónides explica el significado de sonar el shofar en Rosh HaShaná – que connota el tema de arrepentimiento – él dice lo siguiente: “Esto significa decir: ‘Despertad, dormidos, de vuestro sueño, y adormecidos de vuestra modorra, escudriñad vuestras acciones; retornad en arrepentimiento, recordad a vuestro Creador… explorad vuestras almas…’”.

La fraseología de Maimónides necesita de una aclaración: “Recordad a vuestro Creador” y “explorad vuestras almas” son, después de todo, pasos preparatorios para el arrepentimiento; cuando un judío se recuerda a sí mismo que Di-s examina el estado espiritual de su alma, lo conduce al arrepentimiento. Siendo esto así, Maimónides debería haber ubicado estas dos frases antes de “retornad en arrepentimiento”.
El hecho que él no hizo así indica que hay diferentes maneras y niveles de arrepentimiento. El aspecto primario de arrepentimiento ocasionando que “el pecador abandone su pecado… y decida seriamente en su corazón nunca mas repetirlo” es logrado atendiendo la exhortación a “despertad… y escudriñad vuestras acciones”. Las frases “recordad a vuestro Creador” y “explorad vuestras almas” entonces, nos incitan a seguir hasta niveles más encumbrados de arrepentimiento.

Dentro del aspecto primario de arrepentimiento hay dos etapas generales. Primero viene el espiritual “despertar del sueño”, pues cuando una persona está en un estado de dichoso dormitar, no le importa el entendimiento sobre su status espiritual. El paso inicial conduciendo al arrepentimiento debe, por lo tanto, ser despertar y sacudir el adormecimiento paralizante que se encuentra dentro de uno.
Una vez que el alma de una persona ha sido despertada hacia el arrepentimiento, él debe llevar a cabo este despertar “escudriñando sus acciones”, asegurando que no transgreda otra vez.

Rashi alude a estos diferentes niveles de arrepentimiento en su comentario mencionado arriba sobre el versículo en Shoftím: Primero viene el comentario de R. Akiva según quien “miedo o temeroso” no puede significar “que él está miedoso de sus pecados”, pues tan pronto como uno se vuelve verdaderamente miedoso de sus pecados…, la esencía de su alma será despertada a arrepentimiento y él será perdonado.
Rashi, sin embargo, sigue inmediatamente este comentario con el de R. losi que verdaderamente, por cierto, se refiere a la persona que está “miedosa de sus pecados”. La razón es que el primer nivel solo no basta – el despertar de la esencia del alma debe ser completamente revelado y realizado de modo de asegurar que, quien pecó, no peque otra vez.

Basado en Likutéi Sijot, Vol. IX, págs. 129-132.

Extraído de “Días solemnes de regocijo” de editorial Bnei Sholem.

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