¿Cómo se fijaron las fechas en las que se celebran las fiestas?

Presentamos un informe para aprender y comprender como se rige nuestro calendario…

Santificación del mes
En la antigüedad, el Rosh Jodesh, la neomenia, era determinado a través del testimonio de por lo menos dos testigos ante el bet din (la “corte”), quienes afirmaban haber visto el novilunio.
La luna gira alrededor de la Tierra en un ciclo de aproximadamente 29 días, 12 horas y 44 minutos. Por lo tanto, el novilunio aparecerá entre 29 a 30 días después del novilunio anterior. A pesar de que el ciclo real dura 29.5 días, nosotros llevamos la cuenta en unidades de días completos. De aquí la razón por la cual los meses del calendario hebreo duran 29 o 30 días, para compensar ese medio día.
Si los testigos aparecían después de 29 días, confirmaban que el mes anterior duró 29 días únicamente. Si no aparecieron los testigos esa noche, el mes era considerado automáticamente como de 30 días de duración, ya que según el calendario hebreo, ningún mes puede durar más de 30 días.
Después de que el bet din —el tribunal rabínico- fijaba qué día es el Rosh Jodesh, enviaba mensajeros a los destinos más lejanos posibles, para informar a los judíos de las demás comunidades cuándo había sido Rosh Jodesh y de acuerdo a esto, cuándo deberían ser celebradas las festividades.

¿Por qué Rosh Hashaná se celebra durante dos días?
¿Qué es el “segundo día de yom tov” que se celebra en la Diáspora?

En aquellos lugares que estaban alejados del bet din a los que no llegaban mensajeros con la información sobre el día exacto del Rosh Jodesh (generalmente fuera de la Tierra de Israel), la comunidad observaba dos días de yom tov y no uno sólo como está indicado en las Escrituras, para así asegurarse que por lo menos uno de los dos días había sido el correcto. Este segundo día es conocido hoy en día como el “segundo día de yom tov de la Diáspora” y ha sido celebrado desde el inicio del exilio. Una de las excepciones a esta regla se aplica a Yom Kipur, porque no se espera de nadie que ayune durante dos días consecutivos. La regla de agregar el día adicional se aplica en las festividades decretadas por la Torá y en las comunidades que se encuentran fuera de la Tierra de Israel.
A pesar de que la Torá designó al primer día del mes de tishrei como Rosh Hashaná, la fiesta se observa durante dos días tanto en la Diáspora como en la Tierra de Israel. ¿Por qué esta excepción?

Por acaecer Rosh Hashaná en el primer día del nuevo mes, también en caso de que los testigos llegaran a atestiguar el novilunio, no había posibilidad alguna de enviar mensajeros. a tiempo a todas las zonas del país, excepto a Jerusalén. Es por esto, que todos los judíos de Israel también celebran el segundo día de yom tov en este caso. Por su parte, los jerosolimitanos, de hecho, podrían dejar de trabajar antes de la víspera del 29 del mes de elul y en caso de que el novilunio apareciera esa noche, el día siguiente, o sea, el mismo 29, sería Rosh Hashaná. En ese caso, elul tendría 29 días únicamente y el día siguiente sería el primero de tishrei. Si ningún testigo apareciese al finalizar el 29 de elul, el día siguiente sería considerado automáticamente como el 30 de eIul y Rosh Hashaná. Para evitar confusiones, nuestros Sabios finalmente instituyeron que también los jerosolimitanos llevarán a cabo la práctica del segundo día de Yom Tov en la fiesta de Rosh Hashaná.

Hoy en día, el novilunio ya no es determinado a través de testigos. El último Nasí -presidente del Sanedrín-, Hilel (330-365 d.e.c. – no el famoso tanaíta Hilel el Sabio, mencionado tantas veces en la Mishná-), comprendió que el Imperio Romano, en su intento por exterminar al judaísmo, dificultaría atestiguar el novilunio y así, al imposibilitar al bet din a declarar el inicio de cada mes, causaría una gran confusión en el pueblo de Israel donde quiera que estuviere.

Por lo tanto, Hilel introdujo un calendario hebreo perpetuo, que es el que utilizamos hasta el día de hoy, para determinar la neomenia, Rosh Jodesh. En general, el calendario hebreo está compuesto por seis meses de 29 días de duración y seis de 30 días de duración. Para asegurar que esté sincronizado con el ciclo lunar, el mes de jeshván, que normalmente dura 29 días, a veces dura 30 y kislev, que normalmente dura 30 días, a veces dura 29.

A pesar de la gran exactitud de este calendario, aquellas comunidades que habitan fuera de la Tierra de Israel, siguen celebrando dos días de yom tov, por ser una tradición arraigada desde la antigüedad. Este es un ejemplo del papel de la Tradición en la vida de los judíos y de la importancia de transmitir las costumbres y de preservar la continuidad histórica de una generación a otra.

Judíos que residen en Israel que se encuentran en la Diáspora celebrando alguna festividad o judíos de la Diáspora que se encuentran en la Tierra de Israel en esas fechas, deben consultar con el Rabino local, para saber si deben conservar la tradición de su lugar de origen o si deben adoptar la tradición local.

El año embolismal
El mes en el Calendario Judío está basado en el período entre un novilunio y otro, que dura 29 días, 12 horas, 44 minutos y 31 segundos. Un año del almanaque judío regular contiene seis meses de 29 días de duración y seis de 30 días, o sea, 354 días, que son 11 días menos que el año que se rige según el ciclo solar, que consiste en 365 días. Si el calendario hebreo perdiese 11 días al año, las festividades serían celebradas cada año en otra época, e incluso en estaciones diferentes como ocurre con el calendario musulmán.

Pero nuestras festividades, por definición de la Torá, están claramente vinculadas con las estaciones del año: “la fiesta de la siega”, “la fiesta de la primavera”, etc… Si perdiéramos 11 días cada año, después de 6 años celebraríamos la fiesta de Pesaj 66 días antes, es decir, más de dos meses antes del mes de nisán, mucho antes de la primavera. Después de 16 años, la celebraríamos en el otoño…

La Torá consciente de este problema, especificó: “Guarda el mes de aviv -de la primavera- y celebra en él la Pascua en honor de D’s” (Deuteronomio 16:1). Pesaj debe ser celebrado en la primavera. Para igualarse al calendario regido por el ciclo solar y seguir las estaciones, nuestros Sabios instituyeron la adición periódica de otro mes adar, conocido contando con dos meses que llevan el mismo nombre y que se distinguen por su numeración A y B ó 1 y II, asegurándose así que cada festividad sea celebrada en la misma estación.

Antes de fijarse el calendario final que incluye la adición de otro mes adar, nuestros Sabios decidían cada año si agregar o no el mes adicional, basándose en señales de la Naturaleza, como el florecimiento de la vegetación a una fecha determinada, que les servía de indicación. En el calendario perpetuo fijado por Hilel, está especificado que dentro de ciclos fijos de 19 años, hay 7 años embolismares: los años 3, 6, 8, 11, 14, 17, 19. La mayoría de los años embolismares están separados por un período de tres años uno del otro y otros, por dos años, únicamente.

Extraído de Judaísmo Práctico del Rab. I. M. Lau

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