Su cabeza se encuentra en el cielo…

y sus pies apoyados en la tierra…

La características del movimiento jasídico desde sus comienzos se refleja en el versículo de esta Parshá que relata la visión de Iaakov en su sueño: “una escalera apoyada en la tierra y su punta llega al cielo” Es decir, por un lado alcanzar niveles espirituales altísimos, por medio de la profundización. Por el otro, relacionarse con la vida cotidiana y sus sencillos detalles, ocupándose de los problemas materiales de cada judío.
Este Shabat es el Iortzait de Rabi Dovber, 2do Rebe de Lubavitch, hijo de Rabi Shneur Zalman de Liadi, fundador del movimiento jasídico Jabad, conocido como el Miteler Rebe.
Rabi Dovber nació y falleció el mismo día, 9 de Kislev (5534-5588). Un día después, el 10 de Kislev, recordamos una importante fecha en su vida- el día de su liberación, luego de haber sido arrestado debido a una calumnia. También en él encontramos un epítome de ambos conceptos. Por un lado, elevó inmensamente la profundización en la filosofía jasídica, logrando que cuando dos jasidim se encontraban, dialogaran sobre el concepto básico que expresa la nulidad del mundo frente a su Fuente Divina. Por el otro, se dedicó a reunir fondos para los iehudim en la Tierra de Israel, y además promovió el asentamiento de judíos en aldeas (dentro de Rusia) para que se dedicasen a la agricultura e industria. El mismo fue el primero de los Rebes que se mudó a Lubavitch.
Esta línea de conducta expresa la verdad completa, pues une todos los extremos. Un sistema que se dedique únicamente a temas espirituales o solamente a temas terrenales, no puede ser verdad. La verdad debe abarcar todos los aspectos de la vida, los del espíritu y los de la materia. En Rabi Dovber confluyen ambos conceptos: la gigantesca estatura espiritual, reflejada en la inconmensurable sabiduría de la Torá y el Jasidut. Y junto con esto, el interés por los más ínfimos detalles de los problemas que acosaban al iehudí, o a la comunidad toda.
El Jasidut enseña que no sólo que no existe una contradicción entre ambas cosas, sino que en realidad se complementan. Es el equilibrio ideal entre “su cabeza llega al cielo” y “sus pies están apoyados en la tierra”.
El Jasidut es una preparación para la Redención, y por eso esta unión caracteriza al Mashiaj. Sobre él está dicho que será “rey” y “rab”.
Por un lado será rey y se ocupará de los aspectos existenciales de Israel y de toda la humanidad. Por el otro, será Rab, y revelará una “Torá nueva”, de una profundidad desconocida hasta el momento. Pues cuando llegue la Redención, quedará al descubierto la ‘escalera cuyos pies están apoyados en la tierra y su cabeza llega al cielo’.


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