Rabí Menajem Mendel: El Tzemaj Tzedek

El 29 de Elul  es el cumpleaños del tercer Rebe de Jabad, Rabi Menajem Mendl de Lubavitch, conocido como el Tzemaj Tzedek (1789-1866)…


ESTUDIO DESPUÉS DE IOM KIPUR
Escuché del Rebe Rashab- Rabi Shalom Dovber de Lubavitch- en Rostov, que cada Motzaei Iom Kipur (al finalizar Iom Kipur) el Tzemaj Tzedek llamaba a su hjo Rabi Shmuel a su habitación, preparaba dos vasos de vino (uno para él y otro para su hijo), y después de beberlos estudiaban durante muchas horas el santo Zohar. Después de algunos años estudiaban Midrash. Después de más años estudiaban juntos Talmud. El último año, antes de su fallecimiento, ordenó a su hijo que estudiara Guemará en voz alta y él escuchaba. (Shmuot Vesipurim, tomo II)

SU DEDICACIÓN
En cierta ocasión, el Tzemaj Tzedek le pidió a su yerno- Rabi Shneur- que intercambiaran sus habitaciones. El cuarto de Rabi Shneur era de mayores dimensiones. Para gratificarlo, el Rebe le dijo: “No te sientas mal por tanto que mi habitación es más pequeña. En ella estudié Torá 18 horas diarias sin interrupción durante años”

EL RETRATO DEL REBE
Se cuenta que el retrato del Rebe, el Tzemaj Tzedek, fue pintado por un artista gentil que estaba presente mientras el Rebe pronunciaba un discurso Jasídico. El pintor estaba ubicado en un punto del salón desde donde podía observarlo con detenimiento y grabar cada uno de los detalles del rostro del Rebe. Luego salió del lugar con los ojos cerrados. Cuando lo trajeron a su casa, a pesar de haberse golpeado con una columna en el camino, aun recordaba perfectamente la imagen del Tzemaj Tzedek y esa misma es la que pintó en su cuadro. (De las historias del jasid Rabi Jaim Shaul Brook)

APARECE Y DESAPARECE
Cierta vez un soldado pidió ser recibido por el Tzemaj Tzedek, pero el ayudante del Rebe, Reb Jaim Ber, le negó el permiso.
Después de un rato vio que el soldado estaba dentro del estudio del Rebe. Pensó Rabi Jaim Ber que la próxima vez lo cuidaría mejor. Pero el soldado regresó por segunda vez y sucedió lo mismo. Nuevamente el ayudante no pudo ver cómo hizo el soldado para pasar a la habitación del Rebe.
El shamash pensó que la tercera vez ataría al soldado para impedirle entrar. Pero en esa oportunidad sólo lo vio salir…
Entre los jasidím se rumoreaba que el misterioso soldado no era otro que el Profeta Eliahu. (Shmuot Vesipurim)

TINTA Y PLUMA EN CADA HABITACIÓN
En cada una de las habitaciones del Tzemaj Tzedek había tinta, pluma y todo lo necesario para la escritura, pues si en algún momento se inspiraba con nuevos conceptos tanto de la Torá revelada como de Jasidut, podía llevarlos de inmediato al papel.
A veces sucedía que escribía incluso en medio de la Plegaria. (Rashag- Likutei Sipurim)

TANIA DE MEMORIA
Rabi Mordejai Ioel de Homil contó que escuchó de los hijos del Tzemaj Tzedek, que el Rebe repetía todos los días antes de la Tefilá- Plegaria- dos capítulos de Tania.
(Lesheima Ozen)

BRINDAR ESPIRITUALIDAD Y RECOLECTAR AYUDA MATERIAL
El Gaón Jasid Rabi Hilel de Paritch dedicó toda su vida a recolectar fondos para Tzedaká- caridad- y el Rebe Tzemaj Tzedek lo nombró su “emisario itinerante” para enseñar Jasidut en cada lugar al que llegase. Es decir, brindar espiritualidad y recolectar ayuda material.
Rabi Hilel le consultó: de hecho él visita aldeas de la zona de Jersón, y sus habitantes son agricultores sencillos. ¿Debe enseñarles únicamente conceptos jasídicos correspondientes a su nivel o de todas formas hablarles de conceptos jasídicos elevados que no podrán comprender?
El Tzemaj Tzedek le respondió: “También debes enseñarles conceptos filosóficos elevados, aunque no los perciban. Pues cuando hablamos de Jasidut se iluminan los Mundos Superiores- y de esta forma se purifica el aire.
(Reshimat Devarim)

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