Maharal de Praga: Un pensador diferente

Se cumplen 400 años de la desaparición física de Rabbí Iehudá Loeb ben Betzalel (18 de Elul), uno de los más grandes rabinos de Europa en el siglo XVI.

Este año se cumplen cuatro siglos del fallecimiento de Rabí Yehuda Loew de Praga. Muchos oyeron hablar del famoso Golem y su artífice, el Maharal. Miles de turistas que visitan la ciudad están cautivados por esas asombrosas historias. Lo que quizás muchos desconocen es la otra faceta del creador del misterioso muñeco viviente.

En el año 1584, durante el Shabat que tuvo lugar entre el Año Nuevo y el Día de Arrepentimiento, que es celebrado como el Shabat del “retorno”, se encontraba parado
frente al púlpito de una de las Sinagogas más importantes de la ciudad bohemia de Praga, el venerable Rabi Yehuda Loew. Era una persona alta y de aspecto distinguido. Aquel era un momento clave y tensionante. Era el preludio a una gran decisión. El rabino de la ciudad Isaac Melling había fallecido. Yehuda Loew un pensador brillante y uno de los eruditos más renombrados dentro de la judería medieval era uno de los candidatos que lógicamente sería elegido para suceder las tareas de su predecesor. Una gran audiencia, la cual incluía a los personajes más poderosos, oían atentamente el discurso de Rabi Loew. Más conocido como el Maharal, habló sobre la dignidad del hombre y el papel crucial que posee dentro de la jerarquía de la existencia. Recordó a sus oyentes que el hombre puede llegar a perder su dignidad como producto de vivir en la indigencia. Su discurso fue memorable, y revelaba la integridad de Rabí Loew, la profundidad de sus sentimientos, así como su gran coraje moral.
Luego de un corto tiempo, los mismos hombres que oyeron a Rabi Loew se encontraron en otra asamblea. Se reunieron para elegir al futuro Jefe y líder de la comunidad. Cuando finalmente fue escrutado el último voto, la elección develó que el cuñado de Rabi Loew, Rabi Isaac Hayot sería el nuevo líder. Rabi Loew perdió así, una de las más importantes ambiciones de su vida. Por supuesto que los líderes de la judería de Praga también perdieron la oportunidad de cubrir de gloria a su comunidad.
Sin embargo estos resultados, no lograron sorprender a nadie. La vida privada del Maharal siempre se mantuvo envuelta en el misterio Fue un escritor prolífico, que nos revela muy pocos detalles sobre su vida. En algunas oportunidades ofrece algunas notas personales que echan luz sobre su biografía y contexto histórico, aunque estas, sin embargo son muy escasas. Su mirada busca constantemente el exterior, apunta al mundo que él busca influir, a partir de las ideas que intenta exponer en sus trabajos. Incluso su vida, rica en experiencias recibió escasa atención dentro de sus escritos. Nuestras fuentes principales son extraídas de ocasionales comentarios de sus contemporáneos, una lápida que elogia y exalta sus vastos logros, y las crónicas familiares donde la tradición oral es reducida a la escritura en pos del beneficio de la posteridad.
Yehuda nació en el año 1512, proveniente de una distinguida familia nativa de la ciudad de Worms en Alemania, que luego se asentó en Posen, Polonia. La familia Loew había aparentemente abandonado Alemania para escapar de las “persecuciones anti -judías”, con las cuales ya en ese entonces los alemanes parecían tener afinidad. Una multitud de refugiados ya habían escapado hacia Polonia, que en ese entonces se presentaba como un país más tolerante, donde podían establecer sus hogares.
Yehuda provenía de un hogar donde lograr la erudición era un objetivo común para un muchacho. Su padre, Betzalel, era un estudioso. Sus tres hermanos mayores, Jaim, Sinai y Shimshon fueron todos distinguidos eruditos que participaron en las discusiones filosóficas y rabínicas de ese entonces.

El desarrollo de Yehudá se manifestó dentro del patrón que poseía su círculo familiar.
La educación de Yehuda comenzó dentro de las líneas normales. A temprana edad fue introducido en las enseñanzas del Talmud, una disciplina formidable. Lo estudios talmúdicos, en ese entonces, estaban llenos de comentarios e información adicional. La pedagogía aplicada consistía en el placer de cultivar el manejo de la dialéctica a partir de titular los textos talmúdicos, reducirlos a un mínimo análisis, donde el triunfo era logrado a partir del descubrimiento de las contradicciones que luego eran removidas y reconciliadas. Más tarde Yehuda rompería este patrón pedagógico y proclamaría un guerra santa en contra de la esterilidad de la educación vigente, la cual ponía énfasis en el “Pilpul” investigación extensa y profunda sobre las frases textuales del Talmud. En primeras instancias Yehuda aceptó el primer método, logró convertirse en un habilidoso dialéctico, un maestro del conocimiento Talmúdico, incluso sobrepasaba el estándar intelectual de los académicos más prestigiosos.
Estudió el Zohar de manera muy rigurosa, así como también el resto de la literatura esotérica. Mientras el Talmud no habla demasiado, al menos no directamente, sobre Di-s y la manera en la que podemos llegar a El, aquí encontramos una constante preocupación por resolver ciertas dudas que lo movilizaban como ser, por ejemplo, el hombre y su destino, dudas sobre Di-s, como logra estar manifiesto pero escondido, el universo e incluso el hálito de vida de su propio ser. Un poeta resplandeciente, cubierto de calidéz y romanticismo por la fe profunda, fue destilado por los escritos cabalísticos. Estos lograron tocar las fibras más intimas y receptivas de la imaginación de Yehuda.

Yehuda complentó sus estudios leyendo ávidamente variadas ramas del conocimiento Judío. Era un sabio del estudio de la Biblia, leía a los grandes clásicos de la filosofía judía, como ser, Maimónides, Albo y Crescas.
Poseía la misma habilidad de estudio y erudición tanto en el Talmud como dentro de los conocimientos seculares de aquella época. Estaba muy familiarizado con los filósofos griegos, con la física de aquel momento, las matemáticas y la astronomía. Su mente estaba abierta al mundo. Sus escritos, los cuales aparecieron más tarde nos dejan apreciar la versatilidad de su pensamiento. En sus trabajos alude a los escritos de Josephus, la astronomía de Copérnico, el descubrimiento de América y hasta la traducción de la Biblia al alemán realizada por Luther.
El casamiento del Maharal con su esposa Perl fue recopilado por el cronista de la familia
Loew, Meir Perles. El padre de la novia, un importante comerciante de Praga, sufrió algunas adversidades económicas justo antes de la boda. En consecuencia no pudo cumplir con los términos económicos estipulados para la pareja.
Decidió entonces ofrecerle al novio la cancelación del compromiso. Al Maharal, sin embargo no le interesaba el dinero por lo que decidió persistir en su amor a Perl. La boda se dilató por una largo tiempo, mientras tanto la novia se estableció económicamente dedicándose a atender su propia panadería para ayudar a su familia. El casamiento, tuvo lugar finalmente en el año 1544. El novio y la novia, según nuestro cronista, tenían 32 y 28 años de edad respectivamente.

Su matrimonio fue muy feliz, fueron bendecidos con siete hijos, seis mujeres y un varón. Todas las mujeres formaron matrimonio con personas prominentes dentro de la comunidad de Praga. Su hijo Betzalel se convirtió en el Rabino de Cologne, Alemania, donde dirigió una academia rabínica. Más tarde el Maharal atravesó una profunda depresión luego de que su hijo encontrara la muerte prematura en el año 1600. Su carrera lo llevó a conocer gran cantidad de ciudades dentro de Europa Central y Oriental, pero su corazón siempre estuvo en la ciudad de la familia de su esposa y de sus propios hijos, Praga.

CONFLICTOS Y LOGROS

El rechazo del Maharal perpetrado por los líderes de Praga no figura en las fuentes históricas, aún así, el motivo de este rechazo no es difícil de imaginar. Desde el momento que el Maharal llegó a Praga se convirtió en una figura llena de controversias. Un gran erudito, un pensador original y al mismo tiempo poseedor de una fuerte personalidad, rápidamente hizo sombra al líder de ese momento Isaac Melling. Este último continuó su trabajo en la sinagoga líder de la ciudad, Altneuschul, pero la recientemente construida sinagoga Klaus fue otorgada al Maharal. La gente no tardó mucho en notar la superioridad del Maharal que fue aclamado como líder. De hecho la reorganización de la sociedad de entierros no le fue confiada al jefe a cargo en ese momento sino a él. Isaac Melling representaba la autoridad de la comunidad organizada y un liderazgo bien establecido, y fueron precisamente el y su círculo quienes se sintieron desafiados por la creciente popularidad del Maharal.
El Maharal, efectuó también otras ofensas a la vista de los círculos de más influencia de la judería de Praga. Manifestaba todos sus pensamientos libremente y no dudaba en señalar los abusos desenfrenados que se suscitaban contra él los cuales tenían mucho que ver con la corrupción del gobierno de la comunidad judía. El Maharal, dicho en otras palabras, atacaba a aquellos hombres que más tarde serían los encargados de elegir al Rabino jefe de la comunidad. Denunció a los personajes más influyentes de la comunidad y los acusó de ejercer el poder de manera completamente egoísta.
Estos presionaban a la gente, negándoles un sueldo justo, y exigiendo terribles y pesados impuestos a quienes realmente no los podían pagar. Denunció a los ignorantes y corruptos jueces que eran nombrados, solo por su fortuna. La costumbre de designar como “líder” a los más ancianos, era, a su criterio una perversión del principio de igualdad que para a su criterio debía prevalecer en todos los ámbitos de la vida.
En ese mismo fatídico “Shabat de Arrepentimiento”, el Maharal promulgó públicamente el edicto de excomulgación en contra de los culpables de dispersar la tan conocida calumnia “nadler”. Esta era un verdadero acto malvado, y logró traer abundante angustia a gran cantidad de familias judías que residían en Europa central, las cuales habían sido acusadas de ilegítimas. Aquellos que ya habían partido fueron también damnificados por esta la calumnia. Las familias perjudicadas se establecieron como parias, y debieron apelar a los rabinos líderes del momento para que les otorgaran un subsidio económico que les permitiese sobrevivir.

El Maharal informa en sus transcripciones el memorable sermón donde habló sobre este tema. “Esto que hemos hecho en Praga en el Shabat de Arrepentimiento en el año 1584”, escribe: Hemos elaborado un gran edicto de ex comulgación en presencia de diez Rollos de Torá que eran sostenidos por los hombres más sabios de Praga, cada rollo estaba en sus manos en contra de la difusión de cualquier calumnia realizada, tanto en contra de los que ya se fueron como de cualquier integrante de Israel que fuese nombrado con el injusto epíteto de “nadler”.
El Maharal se mostraba a sí mismo como un hombre de carácter fuerte y apasionadas convicciones, un cruzado en busca de una buena causa. La conducta adoptada por el Maharal ese Shabat no estaba calculada precisamente para agraciar a quienes luego, darían su consenso en la elección del líder comunitario.
Dentro del círculo que rodeaba al Maharal también existían algunas disidencias. El adoptó una de las principales doctrinas de la Kabalá y trató de popularizarla tanto en sus escritos como dentro de sus discursos orales. Muchos hombres eran reticentes al éxito que alcanzaba la Kabalá dentro de la vida religiosa Judía. Algunas de sus doctrinas parecían extrañas y confusas. Generalmente los Cabalistas tendían a mantener sus doctrinas resguardadas del común de la gente, sólo escribían algunos indicios o alusiones encubiertas. Las excursiones del Maharal dentro de la Kabalá también mostraban la usual reticencia del Cabalista. Pero, para los que lograban leer entre líneas y entender sus conceptos, los conocimientos lograban incomodarlos. Aún así su énfasis alojado en la incomprensibilidad de Di-s, le sumó una carga extra, que convertía a Di-s en algo completamente irreal, por este motivo fue forzado a defenderse de todas las acusaciones efectuadas contra él.

SU LEGADO

El Maharal colaboró con la emancipación del pensamiento judío de la constreñida disciplina del escolasticismo. En sus propios tiempos el escolasticismo era una teoría de estudio muy positiva. Lograba unir la religión y la ciencia, lograba imponer un rol significativo a la razón de la existencia. Pero con el curso de los siglos el escolasticismo mostró sus deficiencias.
En sus intentos de modernizar la cultura y convertirla en una unidad comprensible, hizo que la religión se convirtiera en la cima de la pirámide. La base de esta pirámide serían las ciencias naturales. Partir del conocimiento de la naturaleza, la persona podría adquirir una conciencia del Di-s, fuente de su creación. La religión entonces quedaba subordinada
a la ciencia de moda en cada momento particular. Rechazando la hipótesis del escolasticismo el Maharal logró restaurar la religión hacia los dominios del hombre común. En la concepción de Maimónides, una línea bien definida era trazada entre los pocos intelectuales y avanzados de la raza humana, y la gran multitud de gente común.

La supuesta superioridad del pensamiento griego fue también introducida en la religión. Sólo el meta físico, el hombre que había logrado la maestría de las ciencias, podía llegar al amor a Di-s. Las multitudes de seres humanos estaban condenados a vivir
en las sombras, en la mediocridad, tratando de alcanzar objetivos ilusorios. Un velo impenetrable los separaba del mayor bien de la vida de la persona, la unión completa con Di-s. La esencia de Di-s era la eterna razón que formaba parte de la contemplación de su propia perfección, y sólo dependiendo del tipo de razón, el hombre podía acercarse a El. El Maharal quitó este prejuicio y difundió la idea de que todos los hombres poseían la posibilidad de acercarse a Di-s. Podrían entrar a través de la piedad, de la fe, del estudio, de la práctica de la Torá, o a través del simple amor y temor a Su Creador.

El Maharal fue el predecesor del Jasidismo. Los grandes maestros del pensamiento Jasídico lo tomaron como fuente de propia inspiración. También, Rabí Simja Bunim catalogó a Rabí Yehuda como su maestro por excelencia. Logró también enriquecer maravillosamente su fe religiosa a través de sus escritos. Realizaba peregrinaciones hacia la tumba del Maharal, y expresaba su esperanza de poder estudiar de su sabiduría en un mundo espiritual aún luego de su muerte. El jasidismo fue una continuación de la Kabalá, sólo fueron removidos algunos de sus excesivos simbolismos y fue transformado de una doctrina secreta hacia un movimiento popular. La transformación de una sutil teología en un nuevo movimiento masivo fue claramente afectada por el desarrollo del Jasidismo y de la idea del Tzadik. Un maestro santo, que organizaba a sus discípulos y los ordenaba de una manera que hubiese una relación amigable, el era el intermediario entre los Reinos espirituales y la gente común.
El Maharal jugó un rol muy importante en la transformación mencionada anteriormente. En su propio lenguaje logró que las ideas de la Kabala presentaran un mínimo de simbolismos, los cuales abundan dentro de los textos Cabalísticos. Estas ideas, también están desarrolladas sobre la base de la fe y la disciplina que indicarán la conducta apropiada al hombre común en cuanto se refiera a sus dilemas espirituales.
El Maharal no era un escritor para pocos. El se mantenía en el medio de la vida y libró batalla para mantener firme su dirección. También, ayudó a preparar el camino para la fase Jasídica dentro del misticismo judío.

Fuente: Jabad Magazine – Rosh Hashaná 5769 – adaptado de “El Maharal”: Mística de Rabí Yehuda Lowe de Praga.

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