El veinte de Adar

La Tierra de Israel había sufrido sequía y hambruna en los días de Shimón ben Shétaj y Joní HaMeaguél. Ante la desesperación, se abrieron los cielos.


En los días de Shimón ben Shétaj y Joní HaMeaguél [hacedor de círculos], se estableció el 20 de Adar como día de celebración. Los fundamentos de ésta se encuentran registrados en Meguilat Taanit [ver una variante en Taanit 19a]:
El 20 [de Adar], cuando la gente estaba desesperada por lluvia, se abrieron los cielos y cayó lluvia para ellos. ¿Qué había sucedido? La Tierra de Israel había sufrido sequía y hambruna durante tres años, y aunque rezaban, la lluvia no caía. Acudieron a Joní HaMeaguél y le dijeron: “Reza para que caigan las lluvias”.
Les dijo él: “Ved y entrad los hornos de Pesaj para que no sean dañados [por las lluvias que están a punto de caer]”.
Rezó, pero aún no llovía. Entonces trazó un círculo y se colocó en su interior, como lo había hecho el Profeta Jabakúk, y dijo: “Amo del Universo, Tus hijos han recurrido a mí ya que me consideran miembro de Tu casa. ¡Juro por Tu gran Nombre que no me moveré de aquí hasta que Te apiades de ellos!”.
Entonces comenzaron a descender gotas de lluvia. Sus discípulos le dijeron: “Rabí, esto no es lo que queremos. Pedimos no morir de hambre [es decir, necesitamos lluvias suficientes en lugar de unas escasas gotas]. ¡Nos parece que estas lluvias han venido solamente para absolverte de tu promesa!”.
El les dijo: “Hijos míos, no moriréis [de hambre]”. Luego dijo [en plegaria]: “Amo del Universo, esto no es lo que Te pedí. ¡Te suplico que hagas caer lluvias que llenen las cisternas, los canales y los pozos!”.
Las lluvias comenzaron a caer a baldazos. Los Sabios estimaron que cada gota tenía la medida de un log [¡una medida de líquido que supera el contenido de una taza, 350 ml. aproximadamente!].
Entonces le dijeron: “Esto no es lo que deseamos. ¡Pedimos no morir! ¡Nos parece que esta lluvia ha venido solamente para destruir el mundo!”.
El les respondió: “Hijos míos, no moriréis”. Luego dijo [en plegaria]: “Amo del Universo, esto no es lo que Te pedí. Te ruego hagas caer lluvias de bendición y gracia [que traigan abundancia]”.
Las lluvias comenzaron a caer entonces como de costumbre. Sin embargo, los habitantes de Jerusalén tuvieron que ascender al Monte del Templo [debido a la inundación].
Le dijeron: “Así como has rezado para que comiencen las lluvias, reza para que se detengan”.
Elles respondió: “Uno no puede rezar para que el bien se detenga. Mas bien, ved y traedme un buey como ofrenda de agradecimiento”.
Fueron y trajeron el buey. El posó sus manos sobre la cabeza del buey y oró: “jAmo del Universo! Observa a Tu pueblo Israel, Tu herencia, a quien Tú has sacado de Egipto con Tu brazo fuerte, poderoso y extendido. No pueden resistir Tu enojo desmedido ni Tu enorme bondad. Cuando Te enojas con ellos, no lo pueden tolerar. Cuando los bañas con el bien, no lo soportan. ¡Sea Tu voluntad que haya alivio para ellos!”.
Inmediatamente comenzó a soplar el viento, las nubes se dispersaron, el sol brilló, y la tierra se secó. La gente bajó a los campos y vio que de la tierra habían brotado trufas y hongos.
Shimón ben Shétaj envió [a Joní] un mensaje: “¡Si no fueras Joní HaMeaguél, te excomulgaría! Si estos fueran años como aquellos de la época de Eliahu [cuando hubo un decreto Divino de que no habría lluvia], ¿no se hubiera visto profanado el Nombre de Di-s por tus acciones? Pero, ¡qué puedo hacer! Tú has suplicado a Di-s como un hijo, que siempre logra obtener lo que quiere, suplica a su padre. Si él [el hijo] pide: “Tráeme comida caliente”, el padre se la lleva. Si pide: “Tráeme comida fría”, el padre se la sirve. “Tráeme frutos secos’, él le lleva frutos secos. “Dame granadas”, le da granadas. “Dame un caqui”, ¡el padre se lo da! En cuanto a ti, el versículo expresa (Proverbios 23:25): Alégrense tu padre y tu madre, y regoc4iese la que te engendró” .
Así, aquel día fue declarado festivo, puesto que las lluvias sólo caen gracias a los méritos de Israel, tal como declara el versículo (Deuteronomio 28:12): Di-s abrirá para ti Su buen tesoro. Nuestros Sabios explicaron: para ti — la cuestión depende sólo de ti.

Fuente: NOSOTROS EN EL TIEMPO – El calendario judío y Sus Días Especiales -Tomo 1 – Eliahu Kitov – Año 2001 – Editorial Kehot Sudamericana Editorial Kehot.

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