Avivando la chispa

Un estudio reciente corrobora un concepto antiguo del Talmud: una relación de toda la vida puede ser concebida en un encuentro…


Aunque los “matrimonios arreglados” eran una costumbre en tiempos del Talmud, allí dice que un hombre no puede casarse sin ver primero a su novia. Esto se estableció para asegurar que hubo algún nivel de atracción entre las dos partes. Siendo que el Talmud está tratando un matrimonio arreglado, seguramente estos encuentros eran presentaciones formales breves, ¿Cómo podría establecerse una relación en un lapso de tiempo tan breve?
Aunque la posibilidad de una relación permanente en un corto período de tiempo puede parecer improbable, la base de muchas relaciones exitosas se logró después que la pareja se encontró por breves instantes. Este sistema permite que las parejas potenciales se encuentren durante tres minutos, y luego se desplazan alrededor de la mesa para encontrarse con otra persona. De acuerdo con un estudio realizado por Robert Kurzban, profesor adjunto de Psicología en la Universidad de Pensilvania, la persona promedio puede estimar un compañero potencial dentro de esos tres primeros minutos. Aquellos quienes encontraron compañeros basaron su decisión en el entusiasmo que sintieron de atracción mutua. Todas las citas posteriores validan meramente la decisión inicial. El matrimonio nos obliga a mantener viva esa chispa inicial de la atracción.
El estudio del encuentro de tres minutos nos muestra que una reunión inicial breve puede ser un buen indicador del potencial en una relación. Sin embargo, existe algo más que debemos hacer para dar a nuestras relaciones una mejor oportunidad para que resulten exitosas – estar seguros que los dos compañeros tienen objetivos comunes.
El matrimonio es lo suficientemente difícil debido a las diferencias entre lo femenino y masculino. Debemos tener un sentido de propósito común. En general, el sentido de propósito facilita la carga. Mucho más cuando dos personas tienen el propósito común de construir un hogar y educar a los hijos. Los obstáculos, las dificultades y las complicaciones del matrimonio son mucho más manejables.
En nuestra sociedad, alguien que compra un auto investiga su historial de manera que pueda saber si le servirá. Quienes compran un caballo averiguan su raza. Sin embargo, muchos contraen matrimonio sin averiguar acerca de sus cónyuges- futuros padres de sus hijos. Una persona inteligente debería investigar su potencial pareja, averiguando acerca de los objetivos comunes.
Una vez que el hogar esté establecido, ¿qué puede hacerse para mantener el entusiasmo de los tres primeros minutos vivo? Una cosa aparentemente pequeña que puede ayudar es recordar que el foco en una relación es el cónyuge.

PARA ILUSTRAR ESTE PUNTO
*Un hombre fue a trabajar y encontró pequeñas notas de amor de su esposa.
En el volante del auto había una nota a que decía: te quiero. En los bolsillos de sus pantalones, una nota decía te quiero…
*Una esposa volvió a su hogar de su trabajo y encontró una rosa en la puerta de entrada,
la cena preparada, en la mesa una rosa, y una rosa en la habitación.

Por Rabbi S. Hecht(Cortesía del Rabino Pinjas Baumgarten)

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario