¿Por qué los castigos de la Torá son tan duros?

Pregunta:
Sé que hay un Di-s infinito y amado. Pero no puedo comprender algunas cosas de la Torá, como la pena capital. Inclusive si estas personas han errado, ¿no podrían pedirles que paren o castigarlos con exilio? Por eso es que es difícil de creer que un Di-s, que ha creado billones de galaxias y estrellas pueda querer que matemos diferentes creencias.
Respuesta:
Antes de contestar a tu pregunta, vale la pena recalcar qué difícil es en verdad, imponer una pena de muerte para la Ley Judía.
Para empezar, evidencia circunstancial no sirve. Se precisan dos testigos impecables que hayan observado a la persona transgredir un acto penable con la muerte. Además, estos dos testigos tendrían que haber advertido a la persona acerca de la pena capital que podría recibir por haber cometido un acto prohibido, incluso si él ya lo sabe. Finalmente, la persona debería cometer la transgresión inmediatamente luego de la advertencia. Cualquier vacilación y la muerte penal se anula. Lo mismo se aplica para otras formas de castigos.
Reunir estas condiciones e incurrir a la pena de muerte parece más como intentar cometer suicidio que simplemente transgredir.
De todas formas,la pregunta sigue en pie: Siempre que no se esté lastimando a alguien, querer pecar es problema de uno. ¿Por qué es entonces que debería recibir cualquier tipo de castigo? Para llegar al fondo de este tema, volemos a la luna.
El 24 de Diciembre de 1968, la tripulación del Apolo 8 hizo historia al ser los primeros astronautas en llegar a estar en órbita alrededor de ambos lados de la luna y en tomar fotografías del paisaje lunar. Al día siguiente, el Rebe de Lubavitch, de bendita memoria, discutió una lección que debemos aprender sobre este evento.
El Comando Central entrena a los astronautas cómo comer, dormir, vestirse y comportarse en todas las áreas de sus vidas mientras están a bordo. Desviaciones, les es dicho, pueden significar un gasto de billones de dólares. Al escuchar estas sumas tan grandes de dinero del estado que están en juego, los astronautas se toman cada detalle de las instrucciones muy seriamente.
Más aún, la conformidad del astronauta no tiene nada que ver en cómo entiene los beneficios de las instrucciones, o del daño causado por no cumplirlas. Sólo los expertos del área, quienes han estado años investigando los temas, saben todos los detalles específicos. Por eso, los astronautas siguen órdenes sin preguntar, incluso si no saben todo el razonamiento que hay por detrás, porque ellos entienden que hay terribles consecuencias para ellos y los miembros del equipo.
Tampoco un astronauta dice: “Mirá, yo soy uno de tres, lo que me hace la minoría. Así que si no hago algo correcto, no va a haber mucha diferencia”. Sino, que él sabe que un pequeño cálculo errado, peligra no sólo a él sino a los otros dos astronautas también.
Como un piloto manual, la Torá nos guía e instruye para una misión segura a través de nuestra vida. En ella, Di-s nos advierte de 365 “no” (mandamientos negativos) que pueden descarrilarnos y poner en peligro nuestra misión en la vida. No siempre sabemos porqué es que ciertas acciones son más peligrosas que otras, y por esto son acompañadas por un castigo más severo. Pero el Control de la Misión lo sabe. Así que nosotros escuchamos.
Más aún, nuestras decisiones no sólo nos impactan a nosotros, sino también a nuestros amigos, familia, comunidad y al mundo entero. En verdad, esta idea entera puede ser encontrada en un Midrash, compuesto bastante antes de que cualquiera siquiera sueñe con viajar al espacio:
Moisés exclamó, “¿Una persona peca, y Tú te enojas con toda la comunidad?
Rabí Shimón Bar Iojai enseñó una parábola para esto, acerca de gente que esta sentada en un barco. Uno de ellos tomó un martillo y comenzó a perforar debajo de su asiento.
“¿Qué estás haciendo?, demandaron saber sus amigos.
“¿Qué les cambia?” respondió. “¿Acaso no estoy perforando debajo de mi propio asiento?”
Le dijeron a él: “Sí, pero las aguas van a entrar y van a hundir al barco entero.
En la Mishná dice: “¿Por qué la persona fue creada sola?… Para enseñar de que cada unoa debe decir: El mundo fue creado para mí” Este mundo, al igual que todos los Realmos espirituales, fueron creados para cada persona individualmente. Como enseña Maimónides: “Una persona debe verse a sí mismo y a todo el mundo como si estuviera exactamente balanceado. Si uno hace una Mitzvá, él es meritorio, porque se inclinó a sí mismo y a todo el mundo para el lado del mérito, y ha causado para él y para todos, salvación y redención”
Considerando todo lo dicho, volvamos a nuestra situación: Estamos hablando de una muy estable, sociedad dirigida acorde a la Torá, evidenciado por el hecho de que hay un Beit Din (juzgado) que tiene el poder de fortalecer la ley Judía. Estamos hablando de una comunidad en donde la gente sabe la diferencia entre bien y mal, y raramente alguno se va de los límites. Una persona viene y decide hacer algo absolutamente escandaloso, sin importarle la alerta de dos jueces y enfrente de ellos, sabiendo exactamente lo que está haciendo y lo que le pasará. En resúmen, hace un agujero en un bote para permitir el acceso a cualquier pecado.
La verdad, dudo que ocurran casos como éstos muy seguido. Rabí Akiva era de la opinión que si una corte sentencia con la pena de muerte una vez cada 70 años, es una corte asesina. Pero el mensaje está ahí: No te imagines que estás en una isla solo. Pensá dos veces antes de pecar. El mundo entero depende de tí.

Por Yehuda Shurpin

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario