La Bar Mitzvá de Abdul Kareem

Abdul Kareem nació en Sierra Leona, África Occidental, de padre musulmán de Sierra Leona y de madre judía originaria de Dnepropetrovsk, Ucrania.

Abdul, que se describe a sí mismo como ateo, ahora vive en Washington DC y es un trabajador social. Creció en Sierra Leona y recibió su educación en las escuelas cristianas y por lo tanto no tuvo ningún contacto con el judaísmo.

Pero en un viaje, Abdul decidió ir a Jerusalén por un día para fotografiar la mezquita, Cúpula de la Roca, en la puesta del sol. A través de Internet, reservó una cama en la “Tienda de Abraham” en el barrio judío de la Ciudad Vieja, y después de su llegada, se enamoró de la gente y el lugar.

La Tienda de Abraham es una casa abierta y albergue para jóvenes que visitan Israel. Brinda la oportunidad de avanzar más allá de la inspiración inicial experimentada al llegar a Israel y la oportunidad de crear una conexión permanente con el judaísmo e Israel.

El programa es único, proporcionando alojamiento, eventos sociales, visitas, talleres, comidas de Shabat y más. El centro de la red ofrece una combinación de herramientas y recursos para servir como plataforma de lanzamiento de un individuo para mas descubrimiento y oportunidades disponibles en Israel y en el extranjero.

Para Abdul, era una combinación perfecta. Después de recorrer los alrededores de la Ciudad Vieja se unió a los huéspedes y el personal para un asado, quedándose hasta altas horas de la mañana, hablando de la vida, el judaísmo y espiritualidad. Al hablar con los líderes, Meir Dubrawsky y Mendy Baich acerca de los sitios turísticos locales, le dijeron a Abdul que al día siguiente por la mañana, cientos de niños judíos iban a ir al Kotel (Muro Occidental) para celebrar su Bar Mitzvah. Sería un lugar increíble para ver, le dijeron.

“¿Qué es un Bar Mitzvá?” Preguntó Abdul. Después de escuchar la explicación, dijo: “Nunca he tenido un Bar Mitzvah. ¿Puedo tener una? ”

A la mañana siguiente, el director y fundador de la Tienda de Abraham, Yosef Eichenblatt, los líderes y Abdul caminaron hacia el Kotel, pasando por una multitud de personas golpeando tambores, soplando el shofar (cuerno de carnero), cantando y bailando.

“¿Qué está pasando?” Abdul quería saber. “Todo esto es parte de la celebración del Bar Mitzvah”, explicaron sus compañeros.

Abdul entró a la plaza del Kotel para tener su propio Bar Mitzvah. Recorrió la zona y aprendió acerca de su historia, luego se puso un Talit y Tefilín, por primera vez, y aprendió su significado y el significado de ser un Judío.

Luego se acercó al Muro para orar.

“Cuando regresó, lágrimas caían de sus ojos. Afirmó que nunca había tenido una experiencia tan conmovedora en su vida”, contó el Rabino Eichenblatt. Los compañeros de Abdul estallaron en cantos y bailes gritando: “¡Mazal Tov!”

Se le dió a Abdul la oportunidad de experimentar algo que de otra manera nunca lo hubiera hecho, y se le mostró de que trata su herencia y pasado.

También resultó que el tío de Meir Dubrawsky conduce una congregación judía en el área de DC, no muy lejos de donde vive Abdul.

“Es sólo otro día en la Tienda de Abraham”, comentó el Rabino. “Abdul ahora se pondrá en contacto con el Rabino y la comunidad judía en su ciudad natal. Di-s quiera que la chispa que se encendió en el alma de Abdul continúe brillando y creciendo, y sea una fuente de luz para su entorno. Es la gente como Abdul que nos recuerda por qué estamos aquí y la importancia de este trabajo”.

Abdul terminó alargando su estadía en la Tienda de Abraham y pasó gran parte de su tiempo preguntando acerca del judaísmo y visitando lugares Sagrados. Se dio cuenta de que el nombre judío Ovadia y su nombre Abdul Kareem significan Siervo de Di-s. Él dijo con emoción: “Tengo un nombre judío”, y se fue por ahí diciendo a la gente acerca de su nombre recién descubierto.

Poco después, el Rabino Eichenblatt recibió esta carta:

Regresé a EE.UU el lunes y estoy de vuelta en la oficina. Quería enviarte una nota dándote las gracias por haber sido tan impresionante. Pasé fantástico con ustedes y realmente aprecio toda la experiencia que recién estoy empezando a comprender.

Fueron amables, informativos y amigables. Hicieron que mi estadía en Jerusalén fuera mas fácil y cómoda. He aprendido mucho sobre el judaísmo (ahora estoy interesado en leer más), Jerusalén, y la historia judía en general.

Todavía lucho para encontrar las palabras para describir mi experiencia en el Muro de los Lamentos: todo lo que puedo decirle a la gente es que sentí un poder y energía que había oído hablar pero nunca había expermientado. Me faltaban las palabras y lágrimas me caían sin control. En ese momento sólo sentí  paz, aceptación y gratitud. La única oración que dije fue para mis clientes, de que puedan encontrar la fuerza y paz en la mente para hacer frente a todo lo que han pasado en la vida.

Mandale saludos a Mendel, Jani y Iosef, y a todos los que me ayudaron a que mi estadía en Jerusalén sea inolvidable. Si alguna día venís a la zona de Washington DC, por favor contactame.

Cuidate, espero próximas conversaciones.

Abdul (Ovadia)

Extráido de: collive.com

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