Investigadores de Jerusalem: La cura de los jóvenes diabéticos cada vez más cerca

Hay esperanza para una cura futura en diabéticos del Tipo 1 (dependientes de la insulina).
Investigadores de Jerusalem han identificado la señal clave que inicia la producción de las células beta productoras de insulina en el páncreas.

Este descubrimiento es un progreso que puede ayudar a los investigadores a encontrar maneras de restituir o de incrementar la función de la célula beta en los pacientes con este tipo de diabetes, que generalmente aparece en la niñez.

El trabajo de descubrimiento fue dirigido por el Profesor Yuval Dor de la Universidad Hebrea de Jerusalem junto con colegas del Centro Médico Hadassah, con ayuda de la sección de diabetes de la compañía farmacéutica Roche.

“Nuestro trabajo muestra que a medida que el nivel de glucosa se incrementa en la sangre, le dice a las células beta que se regeneren”, dice Dor. ” La clave para la regeneración no es la glucosa en la sangre, sino que es la capacidad que tiene la célula beta de percibir la glucosa”

Esta es la primera vez que esta percepción de un alto nivel de glucosa ha mostrado ser el “disparador” que induce a las células beta a regenerarse.

En personas que padecen de diabetes del tipo 1, su Sistema Inmune hace lanzar un ataque equivocado en la insulina productora de células beta, como si fueran células extrañas, resultando en una decaída en la producción de insulina de las células y una eventual pérdida de su función.

Sin la insulina, las células del cuerpo no pueden absorber la glucosa de la sangre y utilizarla para energía. Como resultado, se acumula glucosa en el cuerpo, dejando a las células del cuerpo y a los tejidos desproveídos de energía. Es por ello, que la gente con esta enfermedad, debe inyectarse insulina y controlar los niveles de glucosa de la sangre con sumo cuidado varias veces al día. Para curar la diabetes tipo 1, deben desarrollarse métodos que incrementen la réplica de la célula beta y su masa, y a esto se debe la importancia terapéutica potencial de este estudio.

En su trabajo, Dor, junto con su co autor el Profesor Benjamin Glaser el Centro Médico Hadassha, han utilizado un sistema genético para destruir el 80% de las células productoras de insulina en el páncreas de un ratón adulto, dejándolo diabético.

Cuando los investigadores compararon estos ratones con otros, descubrieron que aquellos con diabetes y niveles elevados de glucosa en la sangre habían regenerado un mayor número de células beta que aquellos ratones sin diabetes, sugiriendo que la glucosa podía jugar un papel primordial en la regeneración de las células beta. También hallaron que la enzima detectora de glucosa en las células, la glucoquinasa, es la molécula principal que desencadena la regeneración de la célula beta.

“Esto significa que cuanto más trabajo se le requiere a las células beta (o sea, cuanto más “estresadas” estén), más células de ellas mismas son generadas”.

Si dicho mecanismo que prevee al Sistema Inmune de atacar a las células Beta se descubre en primer lugar, el tratamiento combinado puede ayudar a abrir las puertas hacia una cura completa del diabetes tipo 1.

El Prof. Aarón Hanukoglu, un experto en diabetes tipo 1 en el Centro Médico Wolfson en Jolon y en la Escuela de Medicina Sackler en Tel Aviv, comentó: “La incidencia del tipo 1 ha crecido persistentemente durante varias décadas en muchos países incluyendo Israel, y muchos grupos de investigadores han intentado buscar una cura o una prevensión a esta enfermedad crónica”.

“Esta investigación en Jerusalem en ratones, es muy elegante y laboriosa, y si resulta cierto en humanos, puede llevar al desarollo de medidas terapéuticas para la regeneración de las células beta pancreáticas y a la cura de los jovenes que están comenzando a ser diabéticos”.

Extraído y adaptado de jpost.com

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