“Hubo 20 segundos de silencio, y luego los gritos comenzaron”

Víctimas del ataque terrorista en Jerusalem cuentan sus experiencias mientras que el Intendente Nir Barkat dice: “El ser conciente puede reducir el número de heridos”
Él yacía en la sala de emergencia el miércoles por la tarde, con una sábana blanca rodeando su pierna herida.
Pero aquello, no frenó a este chico de 14 años de sonreír mientras describía los eventos del día, antes de la explosión en Jerusalém.
Luego de largas horas de estudio, había aprobado el exámen de ingreso a la Ieshivá. En aquel destinado momento, estaba parado frente a Binianei Haumá, camino a casa, aliviado de que todo el arduo trabajo ya era historia.
Luego una gran explosión lo tiró al piso.
Fragmentos de metal de la bomba habían perforado su pierna. Mientras miraba la explosión de fuego y escuchaba gritos a su alrededor, su primera preocupación era el dolor en su pierna.
“No entendía al principio que se trataba de un ataque terrorista, estaba preocupado por mi pierna”, dijo el adolescente. Él estaba entre las al menos 19 víctimas del ataque que llegaron al Hospital Shaare Zedek a la tarde.
Reporteros, enfermeras, doctores, asistentes sociales y políticos estaban aglomerados en la pequeña sala.
Mientras el adolescente estperaba tranquilo a que sus padres llegaran, ambos, el Diputado Ministro de Salud Iaakov Litzman y el MInistro del Interior Eli Yishai, lo visitaron, le dieron la mano y le desearon una pronta curación.
David Somech de Jerusalem, salió sin ningún trauma físico. Él también estaba parado en la parada de ómnibus y no había notado nada fuera de lo común, cuando de repente estalló la bomba.
“Hubo 20 segundos de silencio antes que comenzaran los gritos y el caos. Comencé a ayudar a evacuar gente y luego los médicos sugirieron que debería ir al hospital a chequear que me encontraba bien”, dijo Somech.
Más arriba, en otra parte del hospital, la residente de Jerusalem Ruth Breitkopf estaba sentada al lado de su marido mientras esperaba ser tratada por el shock.
Ella dijo que todo sucedió muy de prisa.
“Estaba en el ómnibus, y justo cuando estaba acercándose a la parada, hubo una explosión. Los pasajeros cayeron a piso, pero yo corrí hacia la puerta del ómnibus en dirección a la entrada de la ciudad”, dijo Breitkopf.
El Intendente de Jerusalem, Nir Barkat, quien visitó a los heridos tanto en el Hadassah Ein Kerem como en el Shaare Zedek pidió que se tome conciencia, perseverancia y un pronto regreso a la vida normal.
“Abre tus ojos”, Barkat dijo. Explicó que recién se había encontrado con “uno de los heridos que había estado hablando con la policía cuando el bolso explotó.
“El ser conciente puede reducir el número de heridos”, dijo.

Extraído de jpost.com

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