Entrevista a un emisario del Rebe

Entrevista al Shliaj Mendy
Grunblatt.

Mendy Grunblatt (izquierda) es Shliaj en Palermo Nuevo, y nos cuenta su experiencia en el Congreso Internacional de Shlujim-Emisarios_ del Rebe de Lubavitch.

J: ¿Cómo te sentiste al reencontrarte con amigos de todo el mundo?

M.G: Es algo espectacular. Trae recuerdos, compartís ideas, sentís que se potencia el trabajo, como que no es una entidad sola, sino que somos varios en lo mismo.

J: ¿Qué sentiste estando en el Ohel con todos los shlujim?

M.G: Este año fue la primera vez que estuve con todos los shlujim, y realmente sentí algo diferente, como que somos un equipo, un ejército. Pedir en conjunto fue como un renovar de energías, de entrega al Rebe.

J: ¿Asistieron más shlujim que otros años? ¿Cuántos eran más o menos?

M.G: No se puede calcular, pero según lo que dijeron eran más que otros años. Se reunieron alrededor de 3000 shlujim.

J: ¿De qué se trataron los talleres? ¿Cuál te gusto más?

M.G: De todo, desde management, finanzas, hasta cómo preparar un shiur-clase, cómo mejorar un servicio, cómo darle un cambio a diferentes cosas que uno ya hace, prácticamente abarcaban todo lo que hace o necesita un shliaj. Me gustaron todos los talleres, en especial, aquellos presentados porshlujim, ya que se basan en sus experiencias y no en teorías como se trataron aquellos dictados por profesionales.

J: ¿Alguna reflexión sobre el momento culminante de este Kinus, o sea, del banquete?

M.G: Es un momento único que resume todo lo que hace al shlijut tanto hacia adentro como hacia afuera, porque uno viene acompañado por los líderes, socios civiles de los shlujim.  Hay emoción…de todo.

J: ¿Podes destacar en breve algún discurso importante en el banquete?

M.G: El lema de este año fue “El shliaj y su entorno íntimo” o sea la familia, la casa.

Porque un shliaj más de lo que hace, es lo que es. Cuando uno quiere ver a alguien cómo es, lo tiene que ver en la casa.

J:¿Cuántos shlujim de Argentina estuvieron presentes?

M.G: De Argentina concurrieron 30, y hay 96 shlujim de Jabad, ya sea Shlujim que tienen Batei Jabad y gente que trabaja para Jabad, en toda la Argentina.

J: ¿Cómo categorizarías este año en relación a los anteriores?

M.G: No hay grandes cambios de un año a otro, pero siempre hay incrementos e innovaciones. Cada año es diferente. Uno va porque sabe lo que va a recibir, y eso ya justifica el hecho de ir.

J: ¿Qué mensaje querrías transmitir a la gente sobre tu experiencia en el Kinus?

M.G: Realmente uno ve cómo el mundo fue mejorando, y que hay un potencial y un trabajo que es único en la historia de todo el pueblo judío. Que haya tanta diversidad de países, lugares, instituciones, gente, con un objetivo en común. Y por lo tanto hay una red interna de un trabajo en semi conjunto. Creo que eso marca que el mundo está preparado para el Mashiaj. Es un trabajo de hormiga, y cada uno haciendo un esfuerzo desde donde está, aporta al conjunto.

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