Documentos invaluables

SAN MARINO, California— Durante los días finales de la Segunda Guerra Mundial, mientras los soldados Americanos volvían de Alemania con los cascos inscriptos en ellos la Svastika, banderas, y otros objetos Nazis, el General George Patton estaba empacando su propio conjunto de recuerdos.
El legendario comandante de campo tomó cuatro páginas de documentos firmados por Adolf Hitler, en donde estaban establecidos los marcos jurídicos por haber matado a seis millones de judíos—las llamadas Leyes de Nuremberg

El miércoles, la Biblioteca The Huntington, un extenso complejo de bibliotecas, muesos y jardines botánicos que se encuentra en este suburbio de Los Ángeles, planea entregar estos documentos a los Archivos Nacionales del Gobierno, concluyendo de esta forma, una odisea de 65 años.
Los documentos, que entre otras cosas rescindían la ciudadanía de Judíos Alemanes y les prohibían casarse con no judíos, son las únicas piezas originales de la evidencia del Juicio de Nuremberg que faltan de la colección, dijo la portavoz de los Archivos Nacionales, Susan Cooper.
Estudiosos del Holocausto descrbieron estos documentos como impagables, diciendo que proporcionan un resúmen de los inicios de un movimiento que llevó al acto más atroz de genocidio de la historia.

Los funcionarios de The Huntington, sí se habían percatado que Patton, un notorio coleccionador de trofeos de guerra, se había llevado estos papeles de Alemania ilegalmente.
“Erámos conscientes del hecho de que el General Patton, quien había recibido los documentos de su personal como regalo y los había depositado en The Huntington, no había prestado atención a las órdenes del Comandante Jefe, ya que estaba enfrascado en su “caza de souvenirs”", dijo el Presidente de la Biblioteca, Steve S. Koblik.
Los papeles deberían haber ido al gobierno de los EEUU, que estaba recolectando evidencia para usar en los juicios a los crímenes nazis en la guerra, que se llevó a cabo en Nuremberg poco después de la guerra. Los fiscales tuvieron que usar fotocopias en su lugar.
“Si el General Patton no se hubiera llevado los documentos, hubieran sido parte de la colección que el gobierno estaba juntando para prepararse para los juicios de Nuremberg”. dijo Koblik.
Patton, en su lugar, depositó los documentos en The Huntington en el año 1945. El General creció y se crió al lado de la biblioteca y su padre una vez trabajó para “cuidar su buen nombre” en un ferrocarril llamado “baron Henry Huntington”
Las leyes, que también prohibían a los Judíos mantener relaciones sexuales con no judíos, portar la bandera Alemana o contratar a mujeres no judías para trabajar en sus casas, permanecieron en silencio en una bóveda a prueba de bombas hasta el año 1999 cuando los funcionarios de The Huntington anunciaron que los tenían.
Luego de habérselos prestado por varios años al Centro Cultural Skirball de Los Ángeles—cuya misión constituye en promover la cultura y herencia judía– The Huntington anunció esta semana pasada que se los entreguen.
El momento ha llegado de sacarlos de la vista, dijo Koblik, agregando que a causa de la fragilidad de los papeles, no pueden ser expuestos a la luz indefinidamente
“Los hemos hecho una parte oficial en la colección de The Huntignton”, dijo Koblik al Associaed Press el jueves pasado. Dijo que la asociación sin fines de lucro, conocida por sus tesoros invaluables como la Biblia de Gutenberg y tempranas ediciones de las obras de Shakespeare y Chaucer, tiene muy poco material de la Alemania en el Siglo XX.
Aunque las leyes no establecían directamente la ejecución de los Judíos, sí constituyeron las bases para ello, dijeron varios estudiosos, a través de la marginación de un grupo de personas, transformándolas en civiles de segunda clase.

“Es importante para nuestro entendimiento sobre el genocidio, que el genocidio siempre es un proceso”, dijo Stephen Smith, director ejecutivo de la Universidad del sur de California, Shoah Foundation Institute, quien documenta evidencia del Holocausto.
“Aquello no fue una órden de asesinar a los Judíos, fue una órden de excluírlos de la participación en la sociedad”. dijo Smith sobre las Leyes de Nuremberg. “Una vez que empiezas a excluír a un grupo por cualquiera que sea la razon, te encuentras en el camino de la exclusión definitiva”

Extraído del Jerusalem Post

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