De las cartas del Rebe

A los hijos e hijas de Israel. Dondequiera que se encuentren D’s los bendiga! Sumérjase en el mensaje del Rebe…

I-Baruj Hashem, Motzaé Shabat Kodesh
P’ Tavo el Haaretz,
Jai (18) Elul 5750
Brooklyn, N.Y.

A los hijos e hijas de Israel
Dondequiere que se encuentren
D’s los bendiga!

Shalom y Berajá!

“Se abre con una bendición” – encontrándonos en los días del mes de Elul, y viniendo del auspicioso día de Jai (18) Elul, día del nacimiento de las dos Grandes Luminarias: el Baal Shem Tov (en el año “najat” – 5458) y el Alter Rebe, autor del Tania y del Shuljan Aruj (en el año “Kehot” – 5505),
es ahora, con toda seguridad, el momento más adecuado para desear a cada uno, hombre y mujer, en el seno de la comunidad de Israel, conforme a la práctica judía, un año bueno y dulce en lo material y en lo espiritual conjuntamente.

En especial, siendo que existe una relación espiritual entre Jai Elul y Rosh Hashaná, como es sabido, que además de que todo el mes de Elul es un tiempo de preparación para el nuevo año y para el balance del alma, los últimos doce días del mes de Elul, a partir de Jai Elul, son ——- por el hecho de que cada uno de ellos está relacionado con y representa a un mes del año saliente, un día por cada mes. Y el día de Jai Elul – el primero de estos doce días – corresponde al primer de los meses del año – el mes de Tishrei. Resulta entonces, que este día une al Rosh Hashaná del año saliente con el Rosh Hashaná del año entrante.

Y de acuerdo a lo que se enfatiza reiteradamente en nuestra Torá, la Torá para la Vida (Torat Jaim) – instrucción para la vida, que “lo principal es la acción”, mas halla de cuán importante e imperativo sea realizar el balance del alma, el objetivo fundamental de este justo balance (Jeshbón Tzedek) está en su aplicación en el presente y el futuro, que se refleja en la acción concreta, a saber, en el cumplir los preceptos (mitzvot) de la manera más bella (behidin) y con alegría, aumentando mas y mas belleza, y mas y mas alegría, en cada uno de los días del nuevo año, que viene hacia nosotros y todo Israel para bien y bendición.

En referencia a la preparación para el nuevo año debe tomarse en cuenta, que cada año posee un contenido doble: el significado general común a todos los años, incluyendo el año nuevo, y el sentido especial relacionado con las características propias de un año especifico, con lo que se singulariza este año de los demás.

Este año caen los días de Rosh Hashaná el jueves y el viernes (víspera de Shabat), los que nos llevan directamente al sagrado Shabat, un hecho que destaca y refuerza el punto en común entre Rosh Hashaná y Shabat.

Los días de Rosh Hashaná – “Iamim Noraim”, días temibles – llenan el corazón judío con un sentimiento de temblor sagrado, que envuelve e impregna al hombre en su totalidad. El sentimiento de altura espiritual no se limita sólo a ciertas horas del día, cuando estamos ocupados de los preparativos y el cumplimiento de “el precepto del día es el Shofar”, o durante las plegarias y pedidos especiales del Rosh Hashaná, y similares, sino que durante las dos jornadas de Rosh Hashaná en judío se encuentra inmerso en el espíritu de la santidad de Rosh Hashaná. Además del hecho que en Rosh Hashaná permanecemos muchas horas restantes, nos cuidamos, en términos generales, de conversaciones mundanas superficiales, y utilizamos cada momento libre para recitar Tehilim y similares. Hasta que incluso las comidas de Rosh Hashaná, sobre los que se nos ordenó “comer comidas grasosas y beber bebidas dulces”, se encuentran bajo la influencia del clima de santidad de Rosh Hashaná (como continúa diciendo el texto? – “puesto que este día es sagrado para nuestro Señor”.

Similar a esto ocurre con la santidad del Shabat, “y cuidaréis al Shabat puesto que es sagrado”. La santidad Divina del Shabat penetra en cada judío, y rodea todo su ser, a punto de que todo el día, y en todas las actividades del día, hay una percepción diferente, un sentir de elevación de santidad.

Es conocida la regla de nuestra Sagrada Torá: “con tres veces se convierte en regla firme” (algo que se repite en tres oportunidades se confirma como regla firme – “Jazaká”). Con tres veces la cosa de fijá, y la palabra “Jazaká” deriva de “Jazak” – fuerte, la cosa se afirma y establece, con lo cual estamos seguros que ha de continuar.

Si esta regla rige, en relación a temas neutros, optativos, por supuesto que así es tratándose de temas sagrados, que de todos modos, de por sía, ya poseen la fuerza eterna de la Torá, y cada acción sagrada tiene un efecto perdurable y permanente.

Cuanto más es así, al tratarse de Rosh Hashaná, que se llama principalmente la “cabeza (Rosh)” del año y no el “principio” (tejilat), significando que además de constituir el principio del año es también, y fundamentalmente, la “cabeza” del año: tal como la cabeza dirige a todos los órganos del cuerpo, y solo así y por medio de ella cumple cada órgano con su propósito de manera integra, también en lo que respecta a su funcionamiento individual como órgano especifico, así también Rosh Hazaña dirige y da vida a todos y cada uno de los días del año, hasta todos los detalles de la vida cotidiana.-

Se entiende entonces, que cuando hay una “Jazaká”, una regla confirmada en tres oportunidades de un estado de santidad como el que se expuso arriba, esto tiene una fuerte influencia sobre todo el año. Por ende, todo el accionar del hombre, durante todos los días y en cada uno de los díaz del año, se realizan ——— por la impresión y la influencia de la elevación de santidad de estos tres días en el comienzo del año.

Sea la Volunta Divina, que cada uno, hombre y mujer, de entre nosotros, en el seno de la comunidad de Israel, decida actuar y conducirse de acuerdo a lo expuesto, y que lo haga de la manera que dice la cabeza de nuestra Parshá (a lo que hemos ingresado ahora): “esta ustedes parados firmemente hoy, todos ustedes, frente a Hashem, nuestro D’s” (ustedes están hoy parados con sólida firmeza, todos ustedes juntos, frente a Hashem muestro D’s…, y con una decisión – firme y sólida).

Y en esto a su vez también, como lo indica el principio de la segunda parte de la Parshá de esta semana (que de acuerda al calendario del año en curso ambas parshiot están unidas en una) – en una manera de “Vaielej”, caminando permanentemente cada vez más alto, “de éxito en éxito”.

Y la buena decisión en todo esto agregará, mas aun a las bendiciones de Hashem en general, y ala bendición de Rosh Hashaná en especial: una inscripción y sellado bueno, para un año bueno y dulce en lo material y en lo espiritual conjuntamente,
Y en especial en lo más especial – en la bendición de lo que “esperamos todo el día” (todo día y durante todo el día) . la verdadera y completa redención a manos de Mashiaj Tzidkeinu, “He encontrado a Mi siervo David”, realmente pronto en nuestros días.

Con respeto y con bendición de Ketivá Ve Jatimá Toba Leshaná Toba Umetuká

Menajem Schneerson.

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