45 años de trabajo del New York Times

Fue en JERUSALÉM– En los años ´60, cuando el joven rabino Adin Steinsaltz se embarcó en la gigantesca tarea de traducir los antiguos textos judíos del Talmud a hebreo moderno, e incluso más osado, proveyendo su propio comentario junto a aquellos de los Sabios clásicos, el estado de Israel todavía estaba en desarrollo, no había computadoras en las casas, y el hombre todavía no había llegado a la luna.

El trabajo monumental le llevó 45 años- Pero este mes en su ciudad natal, Jerusalém, el Rabino Steinsaltz, ahora de 73 años, marcó el fin de su labor, cuando el último de los 45 volúmenes de su edición del Talmud Babilónico, completado originalmente hace 1500 años, salió de la prensa.

“Cuando comencé no pensé que sería tan difícil ni tan largo”, dijo el rabino en una entrevista que duró hasta altas horas de la noche en su Centro Steinsaltz para estudios religiosos en la histórica ciudad Najlaot. “Pensé que me llevaría tal vez la mitad del tiempo”.

Primero, dijo, estaba la arrogancia de la juventud, luego obstáculos financieros y políticos, y los efectos disruptivos de algunas guerras.

El Rabino Steinsaltz, frágil luego de una enfermedad reciente, selló su logro el 7 de Noviembre con una ceremonia de cierre modesto en el City Hall y un video que mostraba a 360 comunidades judías en 48 países conectadas en un día global de estudios judaicos en el espíritu del Talmud.

El primer ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, mandó saludos por video, y recordó su sesión privada de Talmud con el Rabino en el pasado, diciendo que ésta fue una de las experiencias espirituales más fructíferas de su vida.

El Talmud original, escrito en una mezcla de hebreo antiguo y arameo, es todo sobre estudio. El acto de estudiar, de acuerdo al rabino, es el “pilar central” o “la columna vertebral” del Judaísmo, que conecta a los judíos con el Creador.

“Este libro es esencial para nuestra existencia”, dijo el Rabino Steinsaltz.

El Talmud, una compilación y análisis de las leyes judías orales y éticas desde relaciones maritales hasta agricultura, está escrito como un discurso rabínico. A pesar de que los términos sean arcaicos, muchos dicen que el Talmud contiene principios básicos que todavía pueden ser aplicados hoy en día. Pero su estilo condensado y oscuro lo hace bastante incomprensible para casi todos, excluyendo a los estudiosos serios.

Al agregar puntuaciones y signos gramaticales al antiguo texto, una traducción al hebreo moderno que llene los espacios libres, e interpretaciones contemporáneas, la edición Steinsaltz apunta a hacer que el Talmud sea accesible para todos.

El Rabino Steinsaltz, un hombre menudo con pelo disperso y barba lacia blanca salpicada de amarillo luego de varias décadas de fumar pipa, es considerado uno de los sabios judíos más brillantes de su época.

Nació dentro de lo que él describe como “un hogar no especialmente religioso”; su padre era un socialista sionista que fue voluntario en las brigadas internacionales en España. El Rabino dijo que su creencia religiosa se desarrolló gradualmente en su adolescencia.

“Por naturaleza soy una persona escéptica, y gente con mucho escepticismo comienza a cuestionarse el ateísmo”, dijo.

Su padre lo manó a un tutor de Talmud a la edad de 10 años, para que no creciera como un “ignorante”. Más tarde, en la universidad, se especializó en matemáticas y física. Como resultado, el rabino tiene una habilidad inusual de moverse fácilmente entre dos mundos diferentes: el secular y el sagrado, el científico y el espiritual, el terrenal y el Divino.

“Formular preguntas”, dijo, “es tanto un secreto de la ciencia como la esencia del Talmud, el dialecto que forma el carácter de la gente judía.

Él negó el hecho de que su traducción reste la complejidad interna y mística del libro. “No estoy simplificando el Talmud; estoy facilitando algunas dificultades técnicas”, dijo. “Estoy pavimentando caminos, abriendo puertas. No más que eso”.

Encontrar el formato adecuado para las millones de las palabras del Talmud era un desafío. Cada página consiste de un bloque central del texto original bordeado por los comentarios clásicos, junto con la traducción, nuevas notas y análisis, cada parte distinguida de la otra por diferentes tipos de letras y formas.

El Rabino Steinsaltz comenzó el trabajo solo, pero luego encontró gente “dispuesta a prestar una mano”. Se hizo más fácil con computadores, “no menos”, dijo, porque su escritura era tan atroz que a veces le resultaba a él mismo difícil de leer.

Algunos de los establecimientos tradicionales tenían sus dudas, hasta llegaron a ser hostiles al principio. El nivel de religiosidad del Rabino estaba en duda, y había una reluctancia en abrir tesoros encerrados.

Desde que comenzó a trabajar en esto, tres millones de volúmenes de la edición Steinsaltz se han vendido, y ha sido traducido a diferentes idiomas, incluyendo el inglés.

El Rabino Steinsaltz está ahora ansioso en seguir con su segundo trabajo, incluyendo un comentario conciso de la Biblia. Él dice que le dedica regularmente unas 17 horas diarias.

Conocido como un fuerte crítico social, el Rabino Steinsaltz parece no haber perdido su filo. Tiene poca paciencia para la vanidad o pretensiones, y dice que admira la honestidad y la curiosidad de los niños chicos, encontrándolos más inspiradores que algunos adultos.

También le gustan los animales y pasa tiempo en el zoológico, en donde dice que descubrió como un pavo real se ve “desnudo”.

“Un pavo real sin sus plumas es una gallina gorda y poco atractiva”, dijo, agregando, “Hay mucha gente así”.

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