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Hay quienes ven la grandeza
del Rebe precisamente en la atención que supo brindar
al hombre común -- La monumental responsabilidad que
cargaba sobre sus espaldas y la dirección de un empresa
gigante internacional, no le impidieron consagrarse
por entero a la persona sufriente o al niño judío.
Para el Rebe no había contradicción alguna entre la
dirección de emprendimientos globales, movilizar emisarios
e instituciones en todo el mundo, dedicarse a los problemas
existenciales del pueblo judío todo... y entregarse
con alma y vida, de todo corazón, a las dificultades
de un simple hombre, a la penas de una mujer, o siquiera
a los conflictos de un niño. Este es un fenómeno incomprensible
en términos humanos convencionales. ¿Cómo puede un hombre
solo leer centenares de cartas al día y responder a
decenas de ellas? ¿Cómo puede un ser de carne y hueso
emitir de sí mismo tanto estímulo y consuelo, esperanza
y fe? ¿Cómo puede un humano analizar en segundos situaciones
complejas en áreas de la medicina, la vida familiar,
la educación, el comercio, y dar una respuesta clara
y acertada?
El Rabino Natán Gouraie,
emisario de Jabad en Buffalo, NY, sostenía el teléfono,
trastornado. "O me demuestras ya mismo que Dios existe,
o me suicido", le dijo la voz del otro lado de la línea.
Se trataba de un joven estudiante al que el Gouraie conocía
bien. El joven había caído recientemente en una profunda
crisis depresiva, sumergiéndose en el mundo de la droga.
Gourarie temía que de no satisfacer su exigencia, aquél
cumpliría su amenaza. Se le ocurrió una idea. "Tú te encuentras
en Nueva York", dijo. "Acércate a 770 Eastern Parkway
y extiende tus preguntas al Rebe". Era en horas de la
noche. El Rebe había concluido el trabajo en su oficina
y se dirigía a casa. Al salir, el joven apareció delante
de éste e hizo su pregunta. El Rebe se detuvo y le respondió
en detalle. Nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que
le dijo el Rebe, pero es un hecho que sus palabras dieron
en el blanco, llegando al alma del joven. Hoy, Eli Lasky,
el joven desorientado de aquellos días, es uno de los
miembros de la comunidad de Jabad en Buffalo.
Arie (Luba) Eliav reveló hace poco los detalles de un
encuentro secreto que tuvo con el Rebe hace treinta años.
Por aquel entonces ocupaba el cargo de primer secretario
de la Embajada de Israel en Moscú, y mantenía contacto
con decenas de activistas clandestinos que trabajaban
bajo las directivas del Rebe a lo ancho de la URSS. Así
describió las horas que pasó con el Rebe, desde las 11
de la noche hasta las 6 de la mañana: "El Rebe me guió
en una viaje por el mapa de la URSS, a lo ancho y a lo
largo. Con su singular estilo, sin revelar detalles que
quizás yo no supiera o no debería saber, me manejó todo
el tiempo de modo que contara cada vez más. Me guió en
mis palabras, y así me llevó a hablar de cierto bedel
sinagogal en determinada aldea, el zapatero de tal ciudad,
el cuidador de la sinagoga de esta ciudad, y el judío
de barba roja de tal otra. Sentí que el hombre cargaba
sobre sus espaldas toda la responsabilidad del resguardo
de las brasas del judaísmo detrás de la Cortina de Hierro".
Hay quienes ven precisamente en este aspecto la más profunda
expresión de su ser como un genuino líder de Israel.
NO
HUBO COMO EL -Rabino Israel Meír Lau Superior
Rabino de Israel- |
"El
mundo judío no tuvo en el último siglo otro líder
que inscribiera semejantes páginas de oro en la
historia de nuestro pueblo, en su éxito en el impedimento
de la asimilación y la preservación de la llama
del judaísmo en los parajes más remotos y bajo las
condiciones más adversas. Gran parte del judaísmo
de lo que otrora fuera la Unión Soviética, Sudáfrica,
Australia y los Estados Unidos, le debe su existencia
misma como pueblo judío a este gigante" . |
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