Parte 6

1. Aquel que se conforta con fantasmas o que levanta espíritus para desentrañar cosas ocultas o para saber el futuro, y quien lo hace por elección propia e intencionalmente, es culpable de idolatría. [86]

Nota.- Un Noájida está permanentemente advertido sobre estas cosas, así que nunca puede afirmar que no conocía la ley.

2. Si una persona se pone en pie y enciende incienso y ondea una rama de mirto en su mano y susurra palabras para convocar a un ser, y entonces escucha que el ser convocado le habla, y si el ser responde lo que se le pregunta en palabras que están por debajo de la tierra con una voz muy profunda que no es reconocida por el oído pero sentida en los pensamientos; y si el que lleva a cabo esta práctica toma el cráneo de un muerto y le ofrece incienso y usa artes de adivinación con susurro y varios otros rituales hacia el cráneo hasta que escucha la voz baja saliendo de su axila — todos estos actos caen bajo la categoría de convocar espíritus y el que las practicó a de recibir la pena capital por ellos.

3. Si un individuo pone el hueso de una ave u otra criatura en su boca y ofrece incienso y lleva a cabo otros rituales hasta que cae al piso como si sufriera un ataque de epilepsia y si habla, mientras está en trance, cosas que sucederán en el futuro, esta es una forma de idolatría y le corresponde la pena capital. [87]

4. Es materia de disputa si un Noájida tiene prohibido llevar a cabo actos de brujería o hechicería. [88] [89] Si la ley final va de acuerdo con aquellos que la prohíben, [90] el hechicero o la bruja es culpable y a de recibir la pena capital vía apedreo.

Nota:- Tales acciones generan fuerzas espirituales malignas que afectan a quien las practica y entonces dañan su alma. Con respecto a aquellos que proclaman que en la realidad de hoy en día no hay tal cosa como hechicería — y son los mismos que dicen que hoy en día no hay idolatría — estas personas son ignorantes e ingenuas. La hechicería, así como la veneración idolátrica, existen en toda la extensión de la palabra. Ritos del Vudú y células satánicas están floreciendo hoy en día en Inglaterra, los Estados Unidos, Japón y alrededor del mundo (tanto como aconteció en el antiguo Egipto). Podemos incluso ser testigos de una fuerza popular en la música contemporánea: ciertos grupos de rock-and-roll que se han declarado a sí mismos representantes y discípulos de Satán. Adolecentes y adultos, por decenas de millones, se han enamorado ingenuamente de estos grupos y de sus filosofías, que propenden la perversión sexual y a menudo la crueldad física. En efecto, los fanáticos de estos grupos de rock son discípulos de discípulos de fuerzas satánicas. Aun a pesar de que tales poderes oscuros “no pueden hacer maldad, nada hay en ellos que pueda hacer bien” (Jeremías 10:5), uno está bien advertido respecto a evitarlos. La protección en contra de estos ritos negativos (y sus resultados) es recordar que lo malo así como lo bueno viene exclusivamente de Dios, el Amo de todas las fuerzas, y El pone por delante lo malo con el propósito de otorgarle libre albedrío al hombre así que pueda ganar recompensa o castigo.

5. Hay también una disputa respecto a si la adivinación, el acto de interpretar señales, es permisible. Algunas autoridades sostienen que es prohibido e idolátrico, mientras otros contienden que es permisible y aun meritorio: aproximándose al nivel de profecía e indicando que sabios grandes y santos se involucraron en tales prácticas. [91]

6. ¿Cómo se involucra uno en adivinación? Por ejemplo, uno podría decir, “Puesto que mi pan cayó de mi boca o mi bastón cayó de mi mano, no iré hoy a cierto lugar”, o, “Puesto que un zorro pasó por mi lado derecho, no saldré de mi casa hoy, porque si lo hago un individuo furtivo me encontrará y me envaucará”. [92]

7. De forma similar respecto a aquellos que escuchan cantar a un pájaro y dicen, “Sucederá de ésta y no de tal forma”, o, “Será bueno proceder de esta manera y será malo de ésta otra”, están involucrados en adivinación.

8. También, si una persona se propone o establece condiciones, diciendo, “Si tal y tal cosa me suceden, yo haré tal y tal cosa, pero si no me acontecen, no lo haré”, está llevando a cabo un acto de adivinación. [93]

9. Todo lo que se asemeja a lo anterior es adivinación. Pero aun de acuerdo con la opinión que considera prohibida la adivinación, no es castigable a través de las cortes.

10. Sin embargo, ciertas interpretaciones de señales son consideradas permisibles por todos. No es incorrecto decir, “Esta casa que construí ha sido un símbolo de buena suerte desde el momento en que la construí”, o, “Mi esposa ha sido una bendición porque, desde el momento en que me casé con ella, yo empecé a hacer fortuna”, o, “Este animal que adquirí me ha traído suerte porque, desde que lo tengo, empecé a enriquecer”. [94]

11. Asimismo, si alguien pregunta a un muchacho, “¿Qué verso aprendiste?” y el chico le dice algo que indica una bendición y la persona se contenta y dice, “Esta es una buena señal”, no procede mal.

12. La diferencia de opinión se manifiesta únicamente cuando la persona determina futuras acciones a través de la interpretación de señales. Una persona que simplemente reconoce una señal por algo que ya ocurrió no está practicando adivinación. Hay otra opinión que permite la interpretación de una señal para determinar futuras acciones si la señal específica ha probado su “éxito” tres veces en el pasado.

13. ¿Qué es magia? Es involucrarse en ejercicios o prácticas que a uno lo llevan a un estado de euforia o que interrumpen el proceso normal de razonamiento (o pensamiento) con el propósito de proclamar eventos futuros. Uno podría decir, “Así y así sucederá (o no) en el futuro”, o podría decir, “Es recomendable ser cuidadoso con tal y tal cosa”. [95]

14. Hay de aquellos (involucrados en magia) que usan una piedra o arena, y hay de los que se encorvan hacia la tierra y se pasean de lado a lado y emiten chillidos. Hay de aquellos que miran a través de aparejos o bolas de cristal y entonces predicen el futuro a alguien que busca dicho conocimiento. Hay de aquellos que levantan un bastón con sus manos y se reclinan sobre él y lo golpean hasta que crecen sus procesos mentales de manera que son capaces de hablar sobre el futuro.

Nota.- Hay muchas ciudades donde abundan hoy en día practicantes de estos ritos, que incluyen quiromancia, cartas del tarot, frenología [96] y muchas otras prácticas similares. Muchos practicantes han establecido negocios y anuncian sus servicios libremente. Valerse uno mismo de tales prácticas es un acto de fe en poderes por fuera de Dios. La mínima ganancia que podría venirle a uno al acudir donde tales practicantes será ciertamente contrarrestada con creces por la separación de uno respecto a Dios debido al involucramiento con estas influencias negativas.

15. Más aun, quienes usan la ilusión para cautivar a los espectadores mostrándoles cosas que no corresponden al orden natural, y hacen ver ante los espectadores que el ilusionismo fue un acto milagroso, entran en esta categoría, y tales acciones están prohibidas puesto que llevan a prácticas idolátricas. [97]

16. Está prohibido practicar magia o consultar a alguien que practica magia, pero ninguna de estas dos cosas a de ser castigada por las cortes. [98]

Nota.- Uno tiene que recordar que, en todas las instancias de transgresión que están por fuera del ámbito de las cortes, el transgresor es castigado desde los Cielos.

17. Está prohibido ser un observador astrológico de los tiempos. ¿Qué es un observador de tiempos? Es aquel que atribuye certeza a indicaciones que, de acuerdo a la astrología, dicen que tal día es bueno y tal día malo, que tal día es propicio para hacer tal cosa y que tal día no debería hacerse tal cosa, o que tal año o mes es malo para tal cosa. [99]

18. Pronósticos o previsiones de índole astrológica están en una categoría diferente de la que le corresponde al uso de la astrología para entender las características de una persona y tendencias naturales; lo último es una práctica permisible.

19. La observancia de los tiempos está prohibida aun si el observante no lleva a cabo ninguna acción sino que simplemente comunica mentiras a personas crédulas y las convence de que tales son palabras de verdad y que contienen sabiduría. Todos quienes se conducen a sí mismos o a sus actividades conforme a pronósticos astrológicos, por ejemplo viajando sólo en fechas determinadas por los astrólogos, transgrede la ley, pero las cortes no lo castigan por ello. [100]

20. ¿Qué es un encantador? Es quien habla palabras que no son de la lengua de las personas y que no tienen esencia ni sentido. Ninguno de los sonidos vulgares o palabras o nombres mencionados por el encantador contienen poder alguno como para causar daño, ni tampoco beneficio. Pero gente crédula acepta tales cosas al punto que creerán al encantador cuando dice, “Si dices tal y tal cosa a una serpiente venenosa, no te podrá hacer daño”, o, “Si una persona le ha dicho (a alguien) tal y tal cosa, (este alguien) está protegido contra el mal”. [101]

21. El encantador podría sostener una llave o una piedra o cualquier objeto mientras dice cosas sin sentido. Cualquier cosa como esto está en la categoría de tratar con encantamientos. Si una persona se sujeta al encantador es, como el encantador en sí, un transgresor, pero a ninguno le a de venir castigo por parte de las cortes.

22. Si una persona fue mordida por una serpiente venenosa o fue picada por un escorpión, tiene permitido susurrar cualquier tipo de encanto o sortilegio en el lugar de la herida si piensa que será de ayuda. Esto se aplica sólo a la persona que está en peligro de muerte, puede desahogar su mente y ganar en valor (para pelear por su vida). Y aun cuando ciertamente lo que diga no será (para nada) de ayuda, puesto que está en peligro, tiene permitido proceder de esta manera para evitar caer en pánico. [102]

23. Aquel que susurra sortilegios sobre la herida de otra persona o lee versos de la Torá sobre alguien que está enfermo o moribundo, o, asimismo, quien lee versos a un chico para evitar que el muchacho entre en pánico, es peor que quienes están en las categorías de adivinos o encantadores porque, al usar las Santas Escrituras de esta manera (para curar el cuerpo), niega la verdad de la Torá, que viene como una cura para el alma. Pero si alguien lée partes apropiadas de la Torá o lee Salmos pensando que el mérito de tal lectura debería protegerlo y salvarlo de peligros y daños, es permisible. [103]

Nota.- Por supuesto es lo mejor orar a Dios pidiendo protección y cura de toda clase.

24. ¿Qué es la necromancia? Es la acción llevada acabo por alguien que se “mata de hambre” a sí mismo y duerme por las noches en un cementerio con el propósito de acercar a los muertos hacia él (en un sueño) para que le informen de algo. [104]

25. Hay también quienes visten ciertas ropas y hablan sortilegios y ofrecen incienso y duermen solos con el propósito de atraer a una persona muerta en particular para que les hable en un sueño.

26. En general, todos quienes efectúan varios ritos con el propósito de convocar a los muertos para recibir información están en la categoría de practicantes de necromancia y transgreden la ley, pero no han de ser castigados por las cortes.

27. Está prohibido consultar a alguien que convoca espíritus o fantasmas, porque estos practicantes son culpables (de pena capital). Aquel que consulta con estos practicantes pero no efectuá los rituales, transgrede (pero no será condenado por las cortes). [105]

28. Aquel que no practica realmente hechicería sino que simplemente usa juego de manos u otras ilusiones para engañar a espectadores transgrede la ley pero no es castigado por las cortes. Sin embargo, es un asunto serio cuando tales ilusiones llegan al punto de ser hechicería real. [106]

Nota.- Pero definitivamente la hechicería no es una ilusión. Si así fuera, ¿por qué le correspondería la pena capital? La hechicería es un receptáculo para las impurezas que ocultan la santidad y la desvían de su verdadero propósito.

29. Los actos mencionados son de fraude y son cosas falsas, y a través de ellos el idólatra engaña a la gente del mundo con el propósito de ganar admiradores.

Nota.- Sin excepción, los numerosos cultos, seudo religiones, falsos mesías y semidioses que prevalecen en el mundo actual emplean prácticas idolátricas para alcanzar algún poder espiritual. Como los falsos profetas, todos ellos usan amenazas espirituales, concomitantes con sus promesas de salvación. Quienes se refugian en estos engañadores y encuentran (alguna) bondad en ellos, sean advertidos: lo malo rara vez se anuncia a sí mismo como malo, de otra manera casi todos, exceptuando muy pocos, lo evitarían. Lo malo casi siempre se anuncia como bueno y benéfico y siempre mezcla la verdad y la bondad con sus mentiras destructivas. Allí radica su poder.

Pero todos quienes son sabios y poseen el verdadero conocimiento están al tanto sobre la vacuidad evidente de tales prácticas idolátricas: son vanas y vacías, no tienen valor (positivo) alguno. Aquellos que son conducidos a tales cosas carecen de entendimiento y se alejan del camino de verdad. [107] Debido a esto, la Torá instruye a todos en lo concerniente a estas absurdas vanidades, “Sea todo su corazón para con el Señor tu Dios” (Deuteronomio 18:13), esto es, que las personas deberían poner su confianza en Dios y reconocer que todo lo que viene a ellos viene de El. [108]

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